martes, 12 de octubre de 2021

Sasuke - Orochimaru

 

 

Orochimaru sintió como algo o más bien alguien estaba arrastrándolo con fuerza, no tardó en percatarse de que alguien lo había llamado de nueva cuenta, era consciente que no podía retener el estar siendo llevado. No obstante, cuando el viaje terminó, se sorprendió de que se tratase de la persona que lo estaba obligando a mostrarse en el exterior.

 

― ¡Qué sorpresa! ― Rió siseante el hombre de cabello largo. ― Hola, Sasuke kun, ¿quién podría decir que el discípulo que buscaba mi muerte me hay traído de nuevo de vuelta.


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― No sé por qué dices que te maté cuando solo has estado escondiéndote porque te convenía. Hiciste todo para conseguir tu longevidad y me engañaste haciéndome pensar que te había acabado contigo, sino hubiera sido por Itachi… ― Apretó los puños con malhumor Sasuke. ― ¿Qué tanto obtienes haciéndote pasar por muerto?

 

La risa del Sannin de las serpientes reverberó en el lugar como respuesta a la pregunta insulsa de su kohai y Sasuke frunció el ceño ante la diversión que parecía tener Orochimaru.

 

― No es así cómo debes tratar a alguien que ha apoyado tus decisiones, Sasuke kun. ― Indicó mientras miraba el cuerpo desmayado de Anko y comprendiendo que el sello que tenía la kunoichi había sido el que el joven Uchiha utilizó para traerlo frente a él. ― No he dudado de que seas un joven inteligente pero tú tienes la respuesta a esa pregunta.

 

― No te he traído de vuelta para perder el tiempo. ― Gruñó el Uchiha.

 

― No esperaba que lo hicieras. ― Aceptó mientras poyaba su mano derecha en la cadera sin dejar de observar al adolescente. ― No creo sea de tu gran interés el por qué no me mostraba dejando mi presencia latente en los sellos cuando te has esforzado en que te de la cara.

 

― No juegues, Orochimaru, o esta vez si terminaré contigo. ― Amenazó mostrando el Sharingan.

 

― Estoy siendo honesto, Sasuke kun y me inquieta saber el por qué me requieres cuando ya tu objetivo fue cumplido.

 

Sasuke escuchó las palabras del Sannin de las serpientes y chasqueó la lengua por la conversación que estaban llevando hasta ese momento.

 

― Necesito de tu conocimiento, estoy seguro que lo has notado, todo ese chakra es porque las grandes naciones Shinobis están en guerra con lo que queda de Akatsuki. Ahora quiero obtener información para comprender las palabras de mi hermano porque dependiendo del resultado es posible que aproveche la oportunidad para hacer tu deseo realidad, destruir Konoha. ― Habló dejando en claro de que no estaba bromeando.

 

― Interesante, Sasuke kun, estás intentando decidir que harás en esta situación, si destruir Konoha, aliarte a un bando de la guerra o ignorar lo que sucede. ― Resumió Orochimaru.

 

― No es como si fuera a quedarme de brazos cruzados, aún no perdono por todo lo que tuvo que pasar Itachi. ― Contestó Sasuke.

 

― Parece que estás en una controversia personal, Sasuke kun. ― Siseó el Sannin ante las palabras del Uchiha. ― Es posible que no todas las respuestas que necesites en este momentos las puedas obtener o que yo tampoco pueda cubrir tus dudas.

 

― Necesito saber qué son los ninjas y el significado que tienen. También, si las aldeas shinobis tienen un significado mayor de que implica ser el núcleo de formación de ninjas. ― Arrastró sus incógnitas mientras apretaba sus puños.

 

― Los shinobis hemos sido herramientas para el combate, Sasuke kun, por eso se exige que no tengamos emociones para poder cumplir las órdenes que se nos da con mayor eficiencia. ― Contestó Orochimaru con simpleza a la pregunta más simple hecha por el adolescente.

 

― Pero… ― Intentó hablar Sasuke cuando el hombre de largo cabello negro lo detuvo.

 

― Pero no siempre ha habido aldeas shinobis y la aparición de estas se ha distorsionado demasiado, si hay alguien sobre el por qué de las aldeas shinobis debe ser él. Quizás… lo correcto es que estas preguntas se las realicen a los que han dado origen a nuestra actualidad y a los ninjas. ― Aclaró el hombre de aspecto serpentino.

 

― No deberíamos desaprovechar el tiempo aquí, Orochimaru. ― Dijo Sasuke mirando al shinobi mayor, sabía que si había alguien que podría dar alguna respuesta a sus dudas sería él.

 

― Bien, ya que me lo pides, tendremos que ir hasta ese lugar y podrás preguntarles a ellos sobre los shinobis y las aldeas porque me intriga lo que decidirás. ― Comentó divertido pero también consciente de que el llamar al Shinigami recuperaría sus brazos. ― Ten en cuenta que es posible que las respuestas no alimenten tu vacío o no todas tus preguntas puedan ser respondidas, Sasuke kun. ― Advirtió Orochimaru empezando a caminar.

 

― No imposta si no puedo tener explicación a todas mis preguntas si solo obtengo la respuesta a la pregunta que necesito para comprender a Itachi. ― Afirmó mientras seguía al Sannin en silencio junto a Juugo y Suigetsu.

 

― Solo alientas mi curiosidad, Sasuke kun. ― Susurró con interés Orochimaru mientras se dirigían en busca de la máscara necesaria para invocar al Shinigami.


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sábado, 11 de septiembre de 2021

Mizukage - Hokage - Raikage

 

 

La guerra había comenzado, generando la alianza que une a las grandes naciones ninjas para enfrentar a un enemigo común. Un hecho insólito que no había sucedido anteriormente y de alguna forma significativa, el mundo shinobi cambiaría a partir de ese día independientemente del resultado que se obtendría.

 

La base establecida como centro de operaciones y de donde se comunican con todos los frentes de batalla, había quedado con los mejores estrategas bélicos de cada una de las cinco aldeas shinobis, también por sus líderes como por los ninjas y kunoichis que podían utilizar jutsus de comunicación telepática que se amplificaría con la ayuda de un máquina especial para la utilización del jutsu que trasmiten las órdenes decididas al resto de shinobis que combatían valientemente en la batalla.

 

Sin embargo, el Kazekage había decidido estar prestando su poder en el campo de batalla y no en la base donde, en un comienzo, se había acordado debían permanecer los cinco Kages hasta que las circunstancias de la batalla necesitaran de su aportación en la guerra.

 

La aparición de un antiguo Tsuchikage provocó que Oonoki, quien había sido conocido Mu, abandonara la base para hacer frente al ninja y si las cosas no estuvieran bastante mal, parecían empeorar cuando no pudieron detener a Naruto y Killer Bee, quienes se habían percatado de la situación bélica que sucedía. Ambos jinchurikis abandonaron la isla oculta que pertenecía a Kumogakure, poniéndose al descubierto ya que el plan de enviar a la isla a los dos últimos jinchurikis que quedaban con vida para salvaguardarlos del enmascarado pero el deseo de los poseedores de un binju en ayudar a sus amigos, en especial cuando todo lo que pasaba se debía a ellos no cambiaron de idea de participar en la guerra. Aunque el Raikage y Hokage intentaron persuadir a los dos jinchurikis de que regresaran a la isla estos fueron abatidos por Naruto y Killer Bee quienes siguieron su camino hacia el combate.

 

― Se suponía que nadie podría entrar o salir de esa isla a no ser que fuera un shinobi de élite de Kumogakure. ― Exigió Tsunade molesta después de conocer el reporte de la intromisión de Kisame, quien había sido derrotado, y el que Killer Bee ayudara a Naruto a salir de la isla para participar ambos jinchurikis en la batalla, aunque en un comienza ella no estuviese de acuerdo con esconder a los junchurikis ya que Naruto había demostrado ser suficientemente capaz de participar en la guerra que se estaba desarrollando para que los últimos dos binjus no fueran arrebatados.

 

― No estás en condiciones de recriminarme nada, Hokage. Usted no parecía muy convencida de la decisión de resguardar y proteger  a los jinchurikis que quedaban. ― Recordó Raikage golpeando la mesa.

 

― Bueno… es cierto pero ahora es diferente. No sabemos que pueda pasar porque no conocíamos que conociera el Kuchiyose: Edo Tensei. ― Dijo con tono preocupado la rubia, lo que menos quería era que le pasara algo al rubio a quien apreciaba mucho, al grado de sentirlo como a un hijo.

 

― Lo único que puede pasar es que capturen a los dos últimos jinchurikis y eso significaría el final de la guerra. ― Comentó Raikage con seriedad. ― Pero Bee es poderoso, así que confío que ese hombre que dice ser Madara Uchiha no podrá con él, ya intentó Akatsuki atraparlo y no pudo con él al enviar a un grupo donde estaba el renegado de Konoha, Sasuke Uchiha.

 

Tsunade gruñó por las palabras que escondían una acusación hacia Konohagakure y sus shinobis pero el sentimiento de confianza hacia Naruto, estaba en su corazón, sabía que el rubio era más fuerte de lo que aparentaba y no se dejaría capturar pero el pequeño rasguño de temor a que Uzumaki fuera capturado la destrozaba, ya que no deseaba perderlo a manos de Akatsuki o del enmascarado que los amenazaba.

 

― Todos los jinchurikis son poderosos gracias al binju que contienen sellado en su interior pero eso no ha sido un problema para que Akatsuki los haya vencido y apoderado de la bestia con colas que poseían. ― Recordó Mei mientras entrelazaba sus dedos para apoyar su mentón sobre el dorso de sus manos unidas. ― Y en esta ocasión el enmascarado nos ha declarado la guerra y no solo ha capturado a la mayoría de los binjus sino que posee a esos seres blancos sino también a usado un jutsu prohibido de Konoha para traer a los shinobis del pasado.

 

―Nos estamos ocupando del problema de los Zetsu muy bien, no son contrincantes poderosos aunque nos superen  en número esas cosas de aspecto humano y hay ninjas con conocimientos de jutsus de sellado en todos los frentes. ― Masticó molesto A.

 

― Los Kages del pasado no son huesos duros de roer. ― Suspiró Mizukage al recordar a Yagura, el yondaime Mizukage y que también había sido traído de la muerte.

 

― No es momento de perder la esperanza, contamos con el conocimiento del poder que poseían los shinobis del pasado para enfrentarlos de la mejor forma posible. ― Alegó Tsunade intentando disminuir la preocupación del uso del Kuchiyose Edo Tenshei.

 

― Como siempre, Tsunade buscando lo positivo de las cosas sin medir la magnitud de gravedad que contiene. ― La ironía de A fue demasiado palpable para todos los presentes.

 

― Y como siempre el pesimista eres tú. ― Contestó Tsunade molesta mientras fulminaba con la mirada al Raikage.

 

― Es cierto lo que dice Tsunade, tenemos el conocimiento de los jutsus y estilo de combate de los shinobis del pasado. ― Habló Mei tras escuchar como discutían nuevamente el Raikage con la Hokage porque parecía no ponerse de acuerdo con nada. ― Podemos contraatacar y vencerlos porque si no tuviéramos esa pequeña ventaja para saber cómo mejor enfrentarlos o estaríamos en graves problemas. ― Agregó Mei mirando a sus compañeros. ― Además, tenemos a los dos últimos jinchurikis de nuestra parte y son los más poderosos. Tenemos que confiar en el poder que poseemos para vencer.

 

― No hable tan a la ligera, Mizukage. ― Arrastró las palabras el Raikage mientras entrecerraba los ojos. ― Muchos shinobis murieron con jutsus ocultos o que nadie sobrevivió para contar que jutsu usaron para arrebatarles la vida y estamos en una situación difícil porque no dejan de aparecer peligrosos ninjas del pasado.

 

― Estoy de acuerdo con usted, Raikage, pero amedrentarnos solo logrará que perdamos esta batalla. ― Apretó los puños Tsunade porque ella misma sabía que habían shinobis demasiado poderosos que no estaba segura de poder afrontar si lograban traerlos, por fortuna, su tío y abuelo como Sarutobi sensei estaban sellados en el Shinigami, así como yondaime Hokage, por lo que no podrían ser llamados por la técnica impura que creó en algún momento el segundo Hokage.

 

― Si no confiamos en nuestra propia fuerza, ¿por qué no nos rendimos desde un comienzo en vez de prepararnos para enfrentar al hombre que se hace llamar Madara Uchiha? ― Contestó Mei ante tanto padecimiento. ― ¡DESPERTAR! ― Gritó la mujer de cabello castaño para tener la atención de los otros dos Kages. ― Yo confío en mis shinobis y hasta yo misma entraré al campo de batalla  si la situación empeora.

 

― No serías la única Mizukage, yo igual iré al campo de batalla para ayudar a mis shinobis. ― Expuso Tsunade.

 

― ¡No somos tan débiles para rendirnos, Mizukage! ― Exclamó A con molestia mirando mal a la mujer por insinuar que se rindieran sin intentar defenderse. ― E igual, si la situación lo amerita, saldré de este lugar para ayudar y es lo que preferiría pero estamos aquí, solo esperando a que aparezca el que inició todo esto.

 

― Entonces, dejen de comportarse de forma tan vergonzosa y no pierdan las esperanzas. ― Declaró la mujer de vestido azul.

 

― No se puede discutir que hemos perdido los estribos  pero estamos enfrentando una situación que no se había presentado antes. ― Masculló Tsunade mientras se escuchaba algunos gruñidos del Raikage que apoyaba sus palabras.

 

― Disculpen, se está registrando una nueva fuente de chakra en la zona del desierto donde está el Kazekage y el Tsuchikage. ― Interrumpió Inoichi Yamanaka desde su puesto de comunicación.

 

― Es otra resurrección impura. ― Afirmó la evidencia Shikaku como estratega elegido y en representación de Konohagakure. ― No había hecho el jutsu en mitad de la batalla.

 

― No… no puede ser. ― Tartamudeó estupefacto Yamanaka ante la información que estaba llegando desde el campo de batalla.

 

― ¿Qué ocurre? ― Preguntó ansioso A.

 

― Es… es Madara Uchiha, el verdadero Madara Uchiha acaba de aparecer en el campo de batalla con la técnica de resurrección impura. ― Anunció Inoichi sintiendo su propio cuerpo mostrar un leve temblor por la información que obtenía de los shinobis que eran sensores.

 

― Sabía que ese enmascarado no podía ser Madara Uchiha porque mi abuelo fue quien acabó con su vida. ― Murmuró Tsunade. ― La aparición del verdadero Madara Uchiha cambia todo, es momento de intervenir. ― Declaró la Senju levantándose de su asiento para caminar hacia la salida y dirigirse al lugar donde estaba.

 

― No irás sola, Hokage. ― Afirmó A siguiendo a la rubia.

 

― A llegado el momento de que mostrar porque soy la Mizukage. ― Habló Mei siguiendo a los otros dos Kages para salir del edificio y enfrentarse al verdadero Madara Uchiha, uno de los shinobis más temidos de su tiempo pero que también se decía que solo había un ninja capaz de hacerle frente y estar a la par a Madara Uchiha y no era otro que el conocido como el Dios shinobi, Hashirama Senju.



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sábado, 21 de agosto de 2021

Itachi - Nagato

 

 

En medio de un paraje solitario apareció Nagato, quien observó su alrededor antes de salir del ataúd de madera en el que se encontraba. El Uzumaki podía estimar donde se encontraba debido a la zona y la vegetación que lo rodeaba aunque no podía estar completamente seguro ya que era consciente que estaba muerto pero no estaba seguro de cuánto tiempo había transcurrido desde ese entonces que había abandonado el mundo de los vivos.


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Con dificultad, ya que no había sido llamado en las mejores condiciones físicas, avanzó por el bosque, necesitando de apoyarse en los troncos de los árboles constantemente para seguir el camino que le ordenaban seguir y no podía hacer nada para desobedecer.

 

― Parece que necesitas ayuda. ― Una voz familiar habló con seguridad haciendo que el Uzumaki elevara la vista para encontrarse  un rostro conocido con la misma muestra de ser también víctima del jutsu que lo había traído de la muerte.

 

― No es cómo si se hubieran preocupado que al regresarme aquí debiera estar en plena forma, aunque si buscaban que tuviese cierto poder pero no se tomó en cuenta cuanto había extralimité mi cuerpo a causa del dolor. ― Bromeó con la realidad de su estado físico, Nagato.

 

A Itachi se le formó una pequeña sonrisa al escuchar la broma del otro shinobi pero comprendiendo la gran realidad de sus palabras porque él también podía sentir que su estado físico estaba completo pero se trataba para quien los hubiera traído pudiese hacer uso de su poder al completo.

 

― Creo que tendrás que presentar una queja a la persona que no ha traído por no haberte resucitado en tu mejor forma física. ― Continuó con la broma el hombre de cabello negro mientras acercaba a Nagato y lo tomaba de la cintura para pasar un brazo por su cuello para ayudarlo a caminar.

 

― Yo creo que sí, eso haré si me lo encuentro no dudaré en hacerlo. ― Dijo un tanto divertido por la respuesta del Uchiha. ― Gracias… ― Agradeció el gesto de Itachi.

 

― También, ¿tienes la orden de seguir hacia el este? ― Preguntó el Uchiha empezando a caminar con su ex compañero de Akatsuki.

 

― Sí… no podemos ignorar la orden con tanta facilidad a cuando se está vivo, ya no pertenecemos este mundo y nos controlan como a marionetas, si encontrásemos al titiritero o conociéramos quien es, podríamos advertir a los shinobis que nos encontrásemos para para detener este jutsu. ― Se recargó un poco más en el hombre cabello largo para poder avanzar con menor dificultad. ― Parece que los planes no salieron como tenía planeado en un comienzo y ha tenido que buscar a un aliado con este jutsu como segunda opción para poder llevarlo a cabo. ― Miró hacia el cielo como si esperara encontrar alguna señal. ― Se suponía que no implicaría combatir directamente a no ser que fuera extremadamente necesario, mucho menos con los shinobis de las diferentes naciones.

 

― Te has percatado también. ― Afirmó Itachi. ― Nada sucedió como se planeó.

 

― Tienes razón. ― Asintió Nagato.

 

― Aunque hagas planes y quieras seguirlos al pie de la letra, siempre habrá algo que los rompa. ― Pensó en voz alta Itachi ante lo dicho por el ex líder de Akatsuki, sin detener su avance.

 

― Eso es cierto, estoy totalmente de acuerdo contigo, Itachi pero jamás pensé que tomaría una opción cómo esta. ― Indicó un poco frustrado porque no estaba seguro de que estaba sucediendo en donde podía sentir grandes núcleos de chakra de shinobis. ― Aunque me pregunto a quienes nos encontraremos en el camino, espero no sean muchos y nos puedan detener. ― No podía dejar de preguntarse a cada paso que daba y tampoco estaba seguro si podían hacerle frente, después de todos ellos no habían sido shinobis simples. No obstante, Nagato esperaba volver a ver el rubio discípulo de su maestro, una sonrisa se dibujó en sus labios porque esperaba fuera Naruto quien pudiera detener su avance y también comprobar cuán fuerte se había vuelto.

 

― Parece que estás pensando en alguien conocido. ― Itachi se percató de la nueva sonrisa de su compañero.

 

― Solo recordé a alguien a quien quizás pueda ser la piedra en el zapato de quien nos ha regresado y también, ser en quien pueda romper estos hilos que nos tiene preso para regresar a donde debemos estar. ― Respondió para mirar al otro hombre. ― Antes de dejar este mundo deposité todas mis esperanzas en él para que logre lo que yo no he podido e intentaba realizar de forma equivocada.

 

― Creo… qué se ha quien te refieres. ― Murmuró recordando a cierto rubio a quien también le otorgó parte de sus esperanzas. ― Ha conseguido hacer grandes hazañas, así que no sería tan complicado pensar en que estará presente o aparecerá en algún momento. ― Apoyó Itachi ya que había podido conocer parte de la forma de ser Naruto para saber que no se quedaría de brazos cruzados y también, comprender que Nagato se estaba refiriendo al contenedor del Kyubi.

 

Los dos hombres continuaron el camino que les era marcado, sin hablar demasiado después de esa pequeña charla y en espera de que apareciera quien los liberara de ese infame jutsu.

 


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martes, 27 de julio de 2021

Naruto - Kushina


 

Naruto aún no podía creer que frente a él estuviera su madre real, aquella mujer que no conocía ni su nombre, aunque hubiera escuchado toda la historia de cómo Kyubi fue encerrado en su interior en un acto desesperado que supondría convertirlo en un héroe por contener al zorro de nueve colas en su interior pero las cosas no habían transcurrido como desearon sus padres y tenía tantas preguntas y reproches que hacer pero que en ese momento habían desparecido de su mente, sin tener en cuenta que no tenía más tiempo para conocer más a la mujer de largo cabello rojo frente suyo.

 

― Yo… yo te necesité tanto en todo este tiempo. ― Confesó en un hilo de voz el rubio mientras mira a Kushina sintiendo como sus ojos se humedecen porque aquellas palabras salieron de su boca inconscientemente.

 

― Naruto… ― Suspiró con tristeza la pelirroja el nombre del chico porque cuando decidió junto a su esposo entregar sus vidas para salvar Konoha encerrando a la bestia con colas en el interior de su hijo recién nacido, sabían de que Naruto los necesitaría y no estarían ahí para ayudarlo, apoyarlo y ver como crecía.

 

― Realmente me hicieron mucha falta. ― Dijo el rubio con tristeza siendo más consciente de sus palabras y recordando todos aquellos momentos en que no tenía una madre o un padre que lo reprendiera, lo abrazara, lo consolara… ― No os odio por haber tomado la decisión de encerrar al Kyubi dentro de mí, entiendo bien lo que hicieron pero igualmente, estoy feliz ahora mismo por haberte podido conocer.

 

― Lo siento tanto, Naruto. ― Se disculpó Kushina sintiendo sus ojos picar por las palabras de su hijo, así como el hecho de que Naruto estaba llorando y ya no era aquel bebé que recordaba y dejó junto a su marido con una gran responsabilidad. ― Nunca quisimos dejarte solo.

 

― Está bien mamá no tienes que disculparte. ― Afirmó el rubio tomando la mano de la pelirroja y sonriendo levemente. ― Sé que lo hicieron para proteger la aldea y a mí. No había otra forma de hacerlo.

 

― Me gustaría que tu padre estuviese aquí para escucharte porque nos fuimos depositando tantas esperanzas en ti y el temor de que nos odiaras por dejarte con tan grande responsabilidad. ― Kushina limpió las lágrimas que derramaba silenciosamente.

 

― También, me hubiera gustado conocer a chichiue. ― Sonrió Naruto con un poco de tristeza por no ver a su padre ahí. ― Lo admiraba sin saber quién era, deseando ser un día como él. ― Confesó avergonzado.

 

― Te has convertido en todo un hombre, Naruto. No puedo evitar sentir tristeza por no estar a tu lado y disculparme por no verte crecer, hijo. ― Habló la pelirroja mientras se acercaba al adolescente frente a ella. ― Eres un gran chico.

 

― Muchas gracias, mamá, pero no tienes que disculparte por algo así porque no tengo nada que perdonarte. ― Dijo el rubio con una sonrisa mirando a su madre quien sonrió antes de abrazar a su hijo mientras lágrimas salían de sus ojos.

 

― Gracias Naruto. ― Agradeció la mujer entrecortadamente estrechando más el abrazo con su hijo que ya era todo un hombre y no aquel indefenso bebé que había cargado una sola vez antes de morir.

 

Naruto sonrió dejándose abrazar por su madre porque él había anhelado el sentir el abrazo de su madre hasta que finalmente, ahora lo había cumplido y hacía que se sintiera feliz.

 

― Ya debo marcharme junto a tu padre, hijo, pero no olvides que te queremos. ― Se despidió la pelirroja conteniendo más lágrimas que deseaban abandonar sus ojos. ― Estás creciendo fuerte y la mujer que esté a tu lado y se convierta en tu esposa será muy afortunada. ― Sonrió Kushina deshaciendo el abrazo.

 

― Madre… ― Gimió Naruto al percatarse de que no volverí a ver nuevamente a la mujer que le otorgó la vida.

 

― Eres un gran chico y te convertirás en un buen shinobi. Recuerda comer sano y asearte diariamente. ― Aconsejó Kushina mientras sonreía empezando a desvanecerse.

 

Naruto asintió mientras más lágrimas brotan de sus ojos y la pelirroja desaparecía con una sonrisa amable y afectuosa.


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domingo, 11 de julio de 2021

Kages

 

Los Kages de las cinco grandes naciones estaban reunidos, después de lo ocurrido con la sorpresiva aparición de Sasuke Uchiha y la declaración de guerra inminente del enmascarado que se hizo llamar Madara Uchiha, solo era cuestión de horas o quizás minutos para decidir y tomar las medidas adecuadas.

 

― Naruto ya está de camino con Killer Bee, como has predispuesto para la seguridad de los últimos jinchurikis, Raikage. Ellos ahora son nuestra máxima prioridad como únicos jinchurikis que quedan después de que Akatsuki se haya apoderado de todos los binjus. ― Habló Tsunade de mala gana porque no estaba muy convencida de enviar al territorio del Rayo a Naruto para garantizar que estuviera a buen resguardo.

 

― Ellos estarán seguros ahí, su ubicación es secreta y está resguardada por jutsus. Es casi imposible dar con el lugar a no ser que algún shinobi bajo mi mando tenga ordenes de mostrarle donde está. ― Contestó el Raikage.

 

― Ya hemos solucionado el tema de los jinchurikis, deberíamos centrarnos en la amenaza que presenta ese sujeto que dice ser Madara Uchiha y en especial si Sasuke Uchiha está cooperando con él. ― Habló la Mitsukage.

 

― Es imposible que sea Madara Uchiha pero no podemos descuidar sus palabras después de que ha conseguido a casi todos los binjus con la excepción de dos. Confiamos en su palabra Raikage. ― Expuso Oonoki para apreciar el asentimiento de A.

 

― Cierto que no puede ser Madara Uchiha, mi abuelo fue quien se encargó del verdadero Madara Uchiha, hasta el punto de custodiar personalmente su tumba pero como dice el Tsuchikage no podemos quedarnos de brazos cruzados. ― Apoyó la Hokage.

 

― Hay pocas opciones que podamos tomar en esta situación. ― Murmuró Gaara mientras apoya su mentón sobre sus manos.

 

― No sabemos en qué momento el supuesto Madara se le ocurra atacar. ― Habló la Mitsukage.

 

― Yo creo que lo mejor es comenzar a preparar a los shinobis de cada aldea para que entiendan que no nos enfrentaremos a un combate ordinario. ― Agregó Gaara.

 

― De eso no hay duda, Kazekage. Es mejor prevenir que lamentar el no estar preparados para esta guerra, desde el primer Hokage no se ha visto a alguien que haya tenido bajo su mando a los binjus. ― Comentó Oonoki.

 

― Además de prepararnos, creo que lo mejor es que entre todas las naciones trabajemos juntas para derrotar el poder que parece tener este Madara. ― Sugirió Tsunade con preocupación. ― Considero que es momento de dejar por esta vez nuestras diferencias y unirnos, crear una alianza para poder derrotar al enemigo que nos ha declarado la guerra.

 

― Konoha no es el más adecuado para hablar de diferencias y proponer treguas de unión cuando no respetan sus acuerdos de antaño. ― Acusó A mirando a la Senju mientras apretaba sus puños.

 

― No eres el más adecuado para acusar a otros, Raikage, y si no lo recuerdas, fueron ustedes quienes no cumplieron el acuerdo. ― Reprochó la rubia.

 

― ¡BASTA! No es momento de discutir por viejas rencillas sino de hacer algo con respecto al supuesto Madara Uchiha, sea quien sea en realidad porque si en verdad se trata del verdadero Madara Uchiha estaremos en problemas, puedo afirmarlo porque aunque lo vi una vez, pude darme cuenta del poder que desprendía y no será un hueso duro de derrotar aún tenga más de 100 años. ― Recordó Oonoki para detener la disputa de los Kages del Rayo y la Hoja.

 

― El Tsuchikage tiene razón, solo perdemos el valioso tiempo que tenemos cuando deberíamos estar planteando el problema al que nos enfrentamos. ― Añadió la Mitsukage.

 

― Sin duda, esta no será una batalla que se haya realizado antes en la historia, cuanta con el poder de casi todos los binjus y no podemos dejar que se apodere de los demás. ― El Kazekage miró a todos los presentes.

 

― El País del Hierro aportará su fuerza samurái a esta guerra shinobi. ― Interrumpió Mifune que había permanecido en silencio escuchando a los grandes líderes ninjas presentes. ― Puedo comprender la magnitud de la gravedad de este asunto y por lo tanto, aunque los samuráis no estamos implicados directamente, también es nuestro deber impedir que alguien con tal poder haya declarado la guerra que afectará a todos sin distinción.

 

― Sin embargo… necesitamos de la aprobación de los Daimyou, como de su apoyo económico para poder hacer frente a este Madara Uchiha. ― Dijo Mei con agotamiento por tener que hacer trámites con los Daimyou.

 

― Enviemos un pergamino a cada Daimyou  con nuestra petición. ― Incitó Oonoki. ― Mientras más nos apresuremos con esto, podremos prepararnos mejor para la batalla.

 

― También, hay que darle aviso a nuestras aldeas para que tomen las medidas oportunas. ― Interrumpió la Mitsukage.

 

― Ya que trabajaremos en conjunto, necesitamos que nuestros estrategas se conozcan y trabajen juntos para decidir la mejor forma de afrontar esta guerra. ― Planteó Gaara. ― Como, igual, necesitaremos un punto clave donde todos los shinobis de cada aldea se reúna.

 

― Esas son palabras demasiado grandes para que alguien tan joven como usted, Kazekage. ― Habló el Raikage. ― No tienes la experiencia de las verdaderas guerras y necesitamos de estrategas bélicos adecuados que cuenten con el conocimiento suficiente para afrontar una guerra de esta magnitud.

 

― Tampoco conoce la crueldad en su máximo poder, Raikage. ― Recordó Mei mientras se cruza de brazos. ― Si la experiencia es algo a tener en cuenta, Tsuchikage y Hokage sama son los más adecuados en asesorarnos sobre ello. ― Señaló la kunoichi de vestido azul.

 

― Si a Mifune san no le molesta, recomiendo el País del Hierro como la base de esta unión y poder enfrentar esta amenaza ya que es el más adecuado por no ser un territorio shinobi. ― Propuso Tsunade para dirigir sus ojos castaños al líder de los samuráis para aligerar la tensión que parecía haber en la sala.

 

― No hay problema con tener aquí la central de operaciones. ― Aceptó Mifune.

 

― Entonces, solo falta hacer y enviar el pergamino a los Daimyou mientras organizamos nuestro plan de defesa y ataque. ― Expuso Tsunade cuando el líder de los samuráis les dio su aprobación de que el País del Hierro fuera la cede shinobi para la batalla a iniciarse. ― Tal vez, el Kazekage sea joven, Raikage, pero nunca subestime a un buen shinobi por su edad, puede sorprenderse de lo que puede realizar. ― Alegó Tsunade sabiendo lo habilidoso que era Gaara y no por nada se le había dado el cargo de Kazekage a temprana edad.

 

― No defienda tanto a quien en un futuro podría ser su enemigo, Tsunade porque sé muy bien que actualmente tienen una gran amistad con la Arena pero nada dura tanto. ― Respondió A con el ceño fruncido mientras se cruza de brazos y terminar chasqueando la lengua con fastidio.

 

― Pasaré por alto esa insolencia. ― Gorgoteó la rubia con fastidio. ― Es más importante ocuparnos en planear una defensa que en pelearnos entre nosotros.

 

― Parece que no hay momentos para jugar, Raikage. ― Rió Mei mirando al líder del País del Rayo ante las palabras de la Hokage.

 

― Si no hay más temas que abarcar y estamos todos de acuerdo sobre lo hablado, considero que debemos comenzar en establecer el comunicado a los Daimyou mientras empezamos a reunir nuestra fuerza shinobi para detener la amenaza que presenta el enmascarado. ― Indicó Mifune para ver como todos los demás presentes asentían e iniciar con los preparativos de una guerra.


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lunes, 14 de junio de 2021

Obito - Sasuke

 

 

Obito estaba furioso, no solo Sasuke había fracasado en su misión de capturar al jinchuriki de ocho colas sino que también, había interrumpido en la reunión de los Kages de las cinco naciones shinobis solo para asesinar a Danzou.

 

Obito llevó una mano a su cabeza, no es que el adolescente no fuese predecible con su actuar pero si no llegaba a tiempo hubiera perdido al jinchuriki del nueve colas y el plan que Madara le encomendó no podría realizarse.

 

― No puedes hacer todo lo que quieres por capricho. Aprende a controlar tus emociones inmaduras. ― Regañó el enmascarado

 

― ¡CALLATE! Tú no entiendes nada. ― Contraatacó el chico.

 

― No creas que no sé por lo que estás pasando hora que descubriste lo que le ocurrió a tu hermano, lo que hizo Konoha pero comportarse tan impulsivamente sin medir las consecuencias no es la mejor opción, aun cuando ni has podido capturar al ocho colas. ― Recordó el mayor mostrando el Sharingan tras su máscara.

 

― ¡CALLA! ― Demandó Sasuke mostrando su Sharingan para mostrar en respuesta al enmascarado.

 

― Deberías apreciar más tu miserable vida, podría matarte si quisiera. ― Obito amenazó después de terminar de reír a carcajadas al saber que aquel acto solo era para mostrar que no le temía. ― Quien diría que tantos años entrenando con Orochimaru parece que no te han servido para nada. Recuerda que no has podido cumplir tu venganza hacia tu hermano porque Itachi estaba enfermo y aun así, murió al agotar sus energías no por tus ataques débiles. Continuar siendo negligente hará que el jinchuriki de nueve colas logre te venza con un soplido. ―Terminó de decir par reírse y esquivar el ataque que lanzó el menor.

 

Sasuke atacó al hombre enmascarado porque no iba a tolerar que se burlara de él de esa manera.

 

― Guarda tu fuerza, no soy yo a quien debes volcar toda tú ira. ― Se mofó el mayor de los morenos. ― Cuando tus heridas terminen de sanar quizás ya todo habrá comenzado.

 

― ¿Qué planeas hacer? ― Preguntó Sasuke frunciendo el ceño.

 


― Es obvio… hacer los preparativos y terminar el trabajo con el que ni tu hermano mayor ni tú, habéis cumplido. ― Agregó de forma casual.

 

― TÚ… ― Arrastró en voz elevada la palabra Sasuke.

 

― Ahorra tu saliva y ocúpate en recuperarte para que hagas tu parte en el plan.

 

Sasuke chasqueó la lengua molesto con el enmascarado ya que entendió que le había dicho débil y era todo menos endeble.

 

― Y por favor, comienza a usar un poco más el cerebro, Sasuke. ― Añadió Obito con un toque de burla. ― Porque si te sigues guiando por tus emociones vas a terminar perdiendo en cada batalla o quizás mueras. No desperdicie todo el empeño que Itachi puso en ti, protegiéndote y cuidándote como para que mueras con errores tan insulsos.

 

Sasuke prefirió no responder y solo se dio la vuelta para volver a recostarse en aquel catre.

 

― Si te portas como un niño bueno, te puedo dar algo que te puede hacer más poderoso una vez logre mi objetivo. ― Informó Obito sabiendo que el menor intentando captar su interés.

 

― Nada de lo que puedas ofrecerme es de interés. ― Contestó el adolescente.

 

― ¡Qué carácter!

 

Sasuke bufó antes de marcharse por uno de los siniestros pasillos.

 

― No importa, haga lo que haga no cambiará el plan. ― Afirmó Obito cruzándose de brazos.

 

― ¿Cómo puedes estar seguro? ― Preguntó la mitad de Zetsu surgiendo de la pared rocosa. ― Podría ser un obstáculo.

 

― Está confundido al conocer la verdad sobre Itachi, no confiará en nadie con facilidad y debido a ello, debe de sentir resentimiento por Konoha, sí que cualquier cosa que desee hacer, es más probable que se trate en vengar a su hermano que en estar incomodando en el plan. ― Respondió Obito.

 

― Está cegado por el dolor. ― Aportó la mitad oscura de Zetsu.

 

― Sentiría lástima si pudiera saber qué es eso ante su conveniente situación emocional. ― Habló nuevamente la mitad blanca de Zetsu.

 

― ¡VAMOS! Hay que hacer los preparativos para comenzar. ― Ordenó Obito.

 

 

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domingo, 6 de junio de 2021

Sakura - Sai - Kiba - Rock Lee

 

 

El grupo de shinobis caminaba en silencio de regreso  a Konoha porque se había apresurado al País del Hierro en busca de Naruto para hacer que desistiera de su obsesión de llevar de vuelta a Sasuke Uchiha a Konohagkure no Sato después de comprender que la organización de Akatsuki era un problema más importante en resolver que seguir buscando a alguien que había decidido abandonar la villa para aliarse con el enemigo por su propia decisión.

 

Los chicos no dejaban de cruzar sus miradas que terminaba en la espalda de la única mujer del grupo después de presenciar lo ocurrido y sin lograr el objetivo de que Naruto comprendiera que debía regresar con ellos.

 

― Realmente… ¿eso fue lo mejor qué se te ha podido ocurrir decirle para intentar que viniera de regreso con nosotros a Konoha y se olvidase de perseguir a Sasuke kun? ― Preguntó Sai rompiendo el incómodo silencio de lo sucedido minutos atrás cuando habían encontrado el paradero del Uzumaki junto a Kakashi y el capitán Yamato.

 

― Yo también pensé que tendrías un plan mejor. ― Farfulló Kiba con molestia por la pérdida de tiempo que había resultado ir en busca de Naruto para no lograr hacerle entender que debía dejar de perseguir al Uchiha.

 

― No es como si vosotros ayudarais demasiado o tuvierais un plan mejor. ― Acusó la chica de cabello rosa.

 

― Pensé que realmente Sakura san estaba declarando su amor a Naruto Kun, eso fue muy doloroso. ― Afirmó con tristeza y dramatismo el chico de ojos redondo.

 

Sai y Kiba se miraron por un instante antes de soltar una risa por todo lo ocurrido.

 

― Naruto, te amo… ― Intentó imitar Kiba la voz de la kunoichi.

 

― Odio a la gente que se miente a sí misma. ― Repitió Sai lo dicho por Naruto para oir la risa de Kiba.

 

― Siempre te vi como la inteligente del equipo 7 pero ahora no sé qué pensar… ― Habló Kiba sin dejar de reír a carcajadas mientras enjuagaba las lágrimas que habían salido de sus ojos y sostenía su panza con la mano por lo fuerte que reía.

 

― ¿De verdad, Sakura? Siempre te das mérito de ser más inteligente que Naruto pero has tenido que recurrir a algo como el que te acabas de enamorar de Naruto, ¿pensabas que iba creer algo así? ― Comentó Sai mirando a su compañera de ojos verdes en espera de una respuesta.

 

― ¡OIGAN! No se burlen de Sakura san, ella hizo lo que pudo para convencer a Naruto kun. ― Defendió Lee a su amor platónico.

 

― No puedes pedirnos eso, Lee. Todo fue muy chistoso y es obvio que ha subestimado a Naruto, él no es tan idiota como para que fuera a creerse algo así y se ha pasado. ― Contestó el Inuzuka aun riendo.

 

― Podéis reíros todo lo que queráis pero ninguno dijo ni hizo nada, solo os habéis quedado mirando a ver qué pasaba. Ni intentasteis convencer a Naruto, todo me lo dejasteis a mí. ― Acusó nuevamente la Haruno con molestia.

 

― Fue valiente lo que hiciste Sakura san y yo si creí que te estabas confesando a Naruto kun. ― Apoyó Rock Lee con lágrimas en los ojos.

 

― Dijiste que tú te ocuparías de Naruto. ― Recordó Sai poniendo su mano derecha a la cadera con su mirada fija en la chica de cabello rosa. ― Es posible que Naruto no sea muy inteligente pero es ir demasiado lejos el creer que podrías convencerlo con esa declaración cuando no has dejado de rechazarlo y golpearlo cada vez que te pedía una cita. En los libros dice que el amor son caricias y los enamorados no se golpean.

 

― ¿De verdad hay libros de ello? ¿Y por qué lees sobre eso? ― Preguntó un confundido Kiba mirando a Sai.

 

― Sí, estoy intentando comprender los sentimientos y emociones para poder mejorar mis lazos con mis amigos. ― Respondió sincero Sai dejando atónito al Inuzuka.

 

― No todo lo que está escrito en los libros es real, Sai y alguien que no sabe ni de sus propias emociones puede juzgarme así. No lo entiendes. ― Aseguró Sakura apretando los puños.

 

― ¡Sakura san! ― Gritó Lee al ver el enfado de la chica de cabello rosa.

 

― Quizás no se entere de que emoción está pasando o sentimientos esté teniendo hacia alguien pero lo que dijo es cierto, lo golpeas constantemente. No había forma que te fuera a creer de qué te enamoraste de él. A los hombres nos gustan chicas amorosas no queremos una mujer violeta que nos mande al hospital. ― Argumentó Kiba mientras bajaba del lomo de Akamaru, quien ladró a lo dicho por su dueño.

 

― Eso no es cierto, Kiba. A mí no me importa si Sakura san me golpea. ― Dijo con un pequeño sonrojo el cejotas del grupo.

 

― Lee, hay excepciones como tú pero la mayoría no queremos que nos golpeen por cualquier cosa. ― Aclaró Kiba girando los ojos porque no necesitaba saber que su compañero era masoquista.

 

― Tal vez en lo que hay en los libros no sea completamente real pero al menos una parte debe serlo y no sabré diferenciar las emociones pero si te puedo decir que gracias  a Naruto kun he podido conocer algunas de ellas. En especial, creo que el amor puedo comprenderla. ― Aseguró Sai. ― Naruto parece un poco lento sobre este sentimiento pero considero que lo que pasa es que Naruto ama a Sasuke aunque tal vez, no se ha dado cuenta de que lo hace.

 

― ¿¡QUÉ!? ― Exclamaron todos al escuchar las últimas palabras de Sai.

 

― ¿No me digan que no os habéis percatado de ello? ― Preguntó confundido Sai mirando a todos por la reacción que tuvieron.

 

― Retira esas palabras, Sai. Naruto no tiene ese tipo de sentimientos hacia Sasuke kun. ― Ordenó Sakura molesta por atrever a decir algo de esa magnitud el chico de RAIZ.

 

― Naruto puede ser un idiota pero no tiene ese tipo de sentimientos hacia Sasuke. ― Coincidió Kiba con el rostro crispado por la repentina afirmación de una posibilidad de un amor entre Naruto y Sasuke. ― No digas cosas como esas a la ligera, puedes crear un problema. ― Pidió frunciendo el ceño al recordar a su compañera de equipo que estaba del Uzumaki desde hacía mucho tiempo.

 

― Naruto kun no tiene ese tipo de gustos porque es mi rival en el amor de Sakura san. ― Indicó Rock Lee con un sonrojo al nombrar a su amada de cabello rosa mientras se llevaba las manos al rostro.

 

― Pero… ― Intentó hablar Sai nuevamente.

 

― ¡YA DEJÁLO, SAI! ― Gritó Haruno antes de golpear una roca a su lado que terminó desapareciendo ante la descomunal fuerza de la kunoichi. ― Deja de leer ese tipo de libros absurdos. Está claro que no son adecuados y estás diciendo tonterías. Naruto no siente más que amistad hacia Sasuke kun y también es su rival como shinobi. Además, yo le hice prometer que trajese de regreso a Sasuke kun pero ese idiota no entiende que hay promesas que deben romperse porque no se pueden cumplir.

 

― Sakura san está en lo correcto. Los lazos que siente Naruto kun hacia Sasuke kun los entiendo perfectamente porque a todos nos pasan que tenemos un rival. Yo siento que mi rival es Neji y aunque no sé qué es perder a un compañero de tu propio equipo si comprendo el que un ninja de Konoha haya desertado por los engaños de Orochimaru como ha pasado con Sasuke kun. Así que puedo saber qué es lo que puede sentir Naruto kun y el por qué quiere traer de regreso a Sasuke kun a Konoha. ― Argumentó Rock Lee.

 

― No, no lo voy a retirar. Según los libros dice que solo es cuestión de observar en las expresiones de las personas para saber que se aman y todos ustedes parecen no querer ver. Yo no veo que Naruto quiera cumplir una promesa. ― Espetó Sai un poco frustrado. ― Los libros dicen que el amor no sabe de género, edad, condición, procedencia, clase y todas esas cosas, por lo que puede ocurrir de cualquier forma y en cualquier momento. ― Memoró. ― Todos pueden querer creer que Naruto tiene obsesión de traer a  Sasuke a causa de una promesa que le hizo a  Sakura y por qué cree que aún son amigos. ― Apretó los puños. ― ¿Realmente piensan que alguien haría tanto por una persona que solo piensa que es su amigo? ― La pregunta salió de su boca ligereza mientras recordaba cuando los había visto en la guarida de Orochimaru. ― Si tan equivocado están los libros no podré entender los lazos humanos pero también es posible que sean ustedes quienes no quieran comprender y en verdad que Naruto siente algo más que amistad por Sasuke.

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Sakura no sabía que decir, había cierta lógica a las palabras de Sai y si existía la posibilidad solo hacía que sintiera como su corazón doliese. Ella no había elegido de quien enamorarse y escuchar esas palabras solo dolían, deseaba llorar pero no lo iba hacer, no cuando se trataba de algo que no podía comprender o solo se trataba de la imaginación de Sai que retorcidamente había emparejado a Sasuke kun con Naruto románticamente.

 

― ¡NO DIGAS ESTÚPIDECES! ¡ES RARO Y… ASQUEROSO! ― Gritó Kiba mientras se abrazaba a sí mismo.

 

― Sai, puede que tú tengas esos pensamientos acerca de Naruto kun y Sasuke kun pero no lo digas cuando no puedes saber porque Naruto kun no ama a Sasuke kun de esa manera romántica. ― Habló el cejotas.

 

― Cierto, no los conoces tanto como nosotros. Ellos son rivales y quizás estás confundiendo y mezclando lo que has visto con lo escrito  en esos libros que lees. ― Murmuró Sakura que vio como el chico Inuzuka asentía a sus palabras.

 

― Así es. ― Secundó Rock Lee. ― Estás equivocado con las emociones porque no entiendes lo que es tener un amigo que a la vez es tu rival.

 

― Es posible que hayas tomado alguno de esos libros raros para leer y te ha creado pensamientos equivocados. ― Dedujo Kiba mientras sentía un escalofrío l recordar ver un manga donde dos chicos hacían cosas desagradables entre ellos.

 

― Cierto… todo es un error. ― Concluyó la charla la kunoichi. ― Será mejor que nos apresuremos en marcharnos ya o tendremos problemas por seguir aquí. ―  Recordó Sakura para comenzar a alejarse.

 

― Sí hemos pasado demasiado tiempo en este lugar. ¡VAMOS AKAMARU! ― Indicó Kiba volviendo a subir sobre el lomo del enorme perro para seguir a la chica de cabello rosa.

 

― ¡NO ME QUEDARÉ ATRÁS! SAKURA SAN VERÁ COMO ARDE MI FLOR DE LA JUVENTUD! ― Gritó con ánimos Lee para seguir a sus compañeros.

 

― Parece que tengo que aprender más sobre las emociones humanas. ― Sonrió Sai para marcharse del lugar siguiendo a sus compañeros ninjas.

 

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sábado, 29 de mayo de 2021

Obito - Kabuto

 

 

Kabuto se acercó con precaución, sabía por Orochimaru que la persona frente a él realmente el cerebro de Akatsuki, incluso había originado todo para que la organización sea la que es en la actualidad. Además, Orochimaru sospechaba de que había manipulado al Kage del País de la Niebla aunque solo era una suposición sin verdaderas pruebas pero no parecía que dicho pensamiento no era demasiado fantasioso.

 

― Entonces… ¿Aceptas mi alianza contigo? ― Preguntó el hombre de cabello claro al enmascarado.

Tobi (Obito) and Kabuto | Akatsuki, Madara uchiha, Itachi 

― Es que tengo opciones después de lo que me has mostrado. ― Rezongó mirando al fiel subordinado de Orochimaru mientras apretaba los puños.

 

― No te lo tomes de forma personal, yo tengo mi propio objetivo y lo que planeas hacer solo es una forma de que logre lo que deseo más rápido. Además, no le diré a nadie. ― Sonrió con malicia Kabuto.

 

― Parece que eres aún peor que Orochimaru. ― Afirmó con seriedad Obito.

 

― Es un placer para mis oídos escuchar tal alabanza pero no deberías de pensarlo mucho, tendrás con mi ayuda la fuerza y solo Orochimaru sama y yo conocemos este jutsu prohibido que creó el segundo Hokage. ― Advirtió Kabuto.

 

― En eso debo darles merito… ― Comentó el hombre con máscara naranja. ― Quien iba a decir que maestro y alumno serían buenos en realizar estos complejos jutsus perdidos del Segundo Hokage aunque… tú lo has perfeccionado. No sé si Orochimaru san estaría orgulloso o celoso de que su alumno lo haya superado.

 

― Muchas gracias por apreciar mi talento pero si no hubiera sido por Orochimaru sama, no hubiera podido ser el shinobi que soy hoy. ― Indicó Kabuto sonrió levemente con sorna al escuchar las palabras del hombre que se hacía llamar Tobi.

 

― Bien, aceptaré tu propuesta porque pensándolo mejor, tendré mucho más fuerza de la que tengo actualmente.

 

― No es necesario hacer un ejército cundo se puede traer shinobis del pasado. No obstante… Deja que sugiera que no demore demasiado en emprender esta batalla, quizás esperar pueda parecer la opción más conveniente pero no es la más asertiva  cuando prácticamente su organización ha quedado destruida. ― Espetó Kabuto ocultando su rostro con la capucha de su capa.

 

― No es importante si se logra obtener el objetivo. Es lo único que cuenta. ― Aclaró molesto para mirar a la lejanía mientras el Sharingan resplandeció por el único agujero ocular que poseía la máscara que porta.

 

― No puedo discutir ese hecho pero estaré esperando la señal y prestaré mi poder aunque no me detendré tampoco ante la oportunidad de ejecutar mi porpio propósito en medio de este alboroto. ― Advirtió con voz seria el hombre de cabello gris.

 

― No es de mi interés lo que quieras hacer mientras no interfieras en mis planes y solo uses el Edo Tensei para mí.

 

― Claro, hemos hecho un trato. Te prestaré mi fuerza para que tu objetivo se realice. ― Afirmó con una pequeña sonrisa divertida. ― Solo quería informarte una vez que haga mi trabajo, no cuentes más conmigo porque tengo mis propios planes.

 

― Espera a mi señal, entonces y comienza a ponerte manos a la obra, si necesitas algo no duces en informarme. ― Agregó el enigmático Akatsuki.

 

― Te lo haré saber si es necesario. ― Habló sin borrar la sonrisa de su rostro.

 

― Por cierto… Kabuto kun. ― Llamó el enmascarado justo en el instante que el hombre de cabello claro empezaba a alejarse. ― Podría encargarte de traer a cierto ninja que fue un experimento de Orochimaru san, tengo conocimiento de que usó las células del Primer Hokage en él y el único superviviente de dicho experimento.

 

― No creo haya necesidad de recuperar experimentos fallidos como ese. ― Respondió con cautela el hombre de lentes sin saber muy bien para que desearía alguien a un experimento que salió mal.

 

― No te preocupes demasiado sobre si resultó no cumplir las expectativas de Orochimaru san porque nos es necesario para poder llevar a cabo el plan si hay que traerlo a él. ― Obito se vio en la obligación de pronunciar aquellas palabras que detonaba poder para el astuto chico frente  él.

 

― Debo suponer que eran ciertos los sobre el primer Hokage y… ― Una sonrisa se estaba volviendo a formar en el astuto rostro de Kabuto al comprender el hecho cuando fue interrumpido por el otro hombre.

 

― No te precipites y no pienses tanto, mocoso. Las cosas pueden no ser exactamente cómo crees y los rumores buscan cubrir secretos o verdades. ― Advirtió antes de marcharse del lugar el enmascarado.

 

― ¡Vaya, vaya! Parece que los rumores que no aparecen en los libros de historias si deben de tener bastante peso de realidad a como se piensa. Lástima que el Primero esté atrapado en el Shinigami y no pueda traerlo con el Edo Tensei. ― Murmuró Kabuto antes de marcharse en busca del hombre al que se refería el enmascarado.

 

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Naruto - Sasuke

    Había necesitado de este enfrentamiento para poder sentirse satisfecho, al igual que mostrar sus emociones y sentimientos en cada golp...