lunes, 17 de mayo de 2021

Tsunade - Shizune II

 

Habían pasado demasiados imprevistos en los últimos días como la aparición de miembros de Akatsuki en el País del Fuego con más frecuencia, la muerte de Asuma Sarutobi, la inestabilidad que estaba pasando el mundo shinobi, el nuevo y destructivo rasengan de Naruto, la noticia de la muerte de Jiraiya y la decisión de Naruto de ir a entrenar con los sapos.

 

La llegada de un miembro fuerte de la organización de Akatsuki era una previsión anunciada desde que comenzaron atrapar binjus y jinchurikis. Sin embargo, Konoha estaría preparada para cuando llegara alguien vistiendo una capa de nubes rojas, gracias a la información recabada por Jiraiya, quien dio su vida para proteger su villa natal.

 

La batalla producida con Pain, casi había logrado que Tsunade muriese porque el combate había sido más duro de lo que la rubia había imaginado e incluso, ella misma se sentía sorprendida de que hubiese podido sobrevivir después de dicho encuentro.

 

Tsunade aún recordaba la última imagen que sus ojos presenciaron, así como los pensamientos fugaces que surcaron su mente en los que estaba depositando todas sus esperanzas en Naruto. Estaba segura de que el chico se convertiría en Hokage porque había visto en él la voluntad de fuego de que tanto hablaba su abuelo y Dan.

 

― ¡TSUNADE SAMA! ― Gritó Shizune entrando en la tienda con los ojos húmedos por las lágrimas de felicidad que retenía para no seguir derramando desde que el día anterior había despertado la Senju en un demacrado estado. ― He traído algo de comida.

 

― ¿Có… Cómo están todos? ― Habló con agotamiento y la garganta demasiado seca la quinta Hokage.

 

Shizune observó a su maestra mientras hablaba e intentaba incorporarse en la cama y solo negó con una sonrisa condescendiente mientras acercaba un vaso de agua para que pudiera refrescar su boca y garganta.

 

― Ahora todo está bien, Tsunade sama. Naruto kun venció a Pain y estamos trabajando en restaurar Konoha. ― Informó la morena.

 

― Así que ganó… Ese mocoso se ha vuelto muy fuerte. ― Comentó con una sonrisa de orgullo al conocer que Naruto había vencido al Akatsuki. ― Se convertirá en un gran Hokage… ― Afirmó complacida la Senju.

 

― Sí… él será un buen shinobi. ― Dijo la mujer de cabello oscuro.

 

Hubo un largo tiempo sin hablar mientras Shizune ayudaba a la Senju a comer, puesto que el estado de Tsunade no dejaba de ser inestable y vulnerable.

 

― ¿Quién está tomando las decisiones de la aldea? ― Preguntó repentinamente Tsunade dejando que Shizune la arropara y consciente que en su estado debía haber tomado las riendas dirigentes alguien hasta que ella pudiera volver al puesto y normalmente, se trataba de la persona que sería propuesta a ser el o la siguiente Hokage.

 

― Eso… no debería preocuparse por ello ahora. ― Intentó cambiar el tema la mujer de cabello corto.

 

― Shizune… ― Tsunade la llamó demandando la información mientras tomaba a su asistenta de la muñeca.

 

― En estos momentos… Los ancianos están reunidos con los jefes de clanes de Konoha y el Daimyou. ― Reveló Shizune.

 

― Esos ancianos… Seguro intentarán convencer a los demás y buscarán cualquier argumento para revocar mi puesto a cualquiera… Lo han estado intentando hacer desde que me entregaron el puesto de Hokage porque no sigo sus exigencias egoístas. ― Habló con molestia la rubia.

 

― Tsunade sama… Hay dos posibles candidatos para tomar el puesto. ― Comenzó hablar sin saber si sería conveniente contarle pero sabía que pronto se enteraría la rubia y le reprocharía no haberle comunicado lo que estaba sucediendo. ― Pero los jefes de los clanes no están muy convencidos de uno de los candidatos.

 

― ¿Quiénes son… Shizune? ― Inquirió Tsunade después de escuchar que habían decidido retirarla del puesto de líder de la villa.

 

― La opción de los ancianos es Danzou Shimura por la consideración que tuvo el segundo de haberlo propuesto como Hokage en el pasado y el candidato propuesto por los líderes de clanes es Kakashi san. ― Indicó la mujer de cabello negro en espera de que la reacción de la rubia no fuera muy exorbitante debido al estado débil en el que se encontraba.

 

― ¡ESE MALDITO VIEJO! ―Exclamó la rubia con furia porque conocía algunos de los secretos de Konoha y lo que la existencia de ese hombre ha causado. ― Espero… que Homura y Koharu no hagan la ineptitud de realmente promover a Danzou para Hokage porque si él… si él es elegido será la perdición de Konoha. El Daimyou tiene que elegir a Kakashi para que Konoha continúe trasmitiendo la voluntad del Fuego.

 

― Tsunade sama… Cálmese, por favor. Ha despertado de un estado de salud difícil. ― Rogó Shizune con preocupación.

 

― No puedo estar tranquila… No cuando acabo de saber que el destino de Konoha está en las manos de esos vejestorios que piensan más en su bienestar. ― Tsunade escupió molesta gastando demasiada energía en el proceso que la hizo sentir un leve mareo.

 

― Pero no es bueno que se altere. Hace unas horas que salió de un estado crítico donde su vida ha corrido peligro. Además, no podemos hacer nada con lo y hecho por el consejo de Konoha pero debemos confiar que la propuesta de los jefes de clan primigenios sea escuchada. El ataque de Akatsuki y el estado en el que ha quedado la villa ha sido devastador para todos. Es una fortuna de que las bajas sean más materiales que pérdidas de personas. ― Intentó hacer comprender a su maestra.

 

― Eso… no creí que después de la información cedida por Jiraiya… Akatsuki pudiera llevarnos a esta tesitura… Convocar una reunión urgente para elegir un nuevo Hokage cuando aún no he dimitido ni he delegado el puesto. ― Apretó la manta que la resguarda.

 

― Lo ocurrido con Akatsuki en Konoha ha propiciado todo esto. ― Musitó la mujer más joven. ― No sabíamos sí… ― Shizune no pudo contener más sus emociones y se lanzó en abrazar a la rubia con lágrimas en los ojos. ― Estaba tan preocupada por usted… Todos estábamos tan preocupados. ― Lloró Shizune.

 

― Realmente, pensamos que la perderíamos Tsunade sama. ― Dijo Shizune abrazando un poco más fuerte a la rubia.

 

Tsunade se sorprendió al sentir el abrazo de la azabache y una pequeña sonrisa se le dibujó en sus labios y palmeó un poco la espalda de su asistenta para calmarla.

 Shizune | Naruto Wiki | Fandom

― Tranquila, Shizune… Me quedaré por aquí por más años de los que puedas pensar… tengo que atormentarte un poco más. ― Bromeó la rubia. ― No voy a morir tan fácilmente... ― Aseguró confiada la rubia con una sonrisa porque pretendía estar ahí para cuando Naruto se convirtiera en el nuevo Hokage ya que contaría con su apoyo.

 

Shizune asintió mientras daba una pequeña risa al escuchar a su maestra.

 

― Me alegra saber que las bajas hayan sido mínimas porque se acerca… un tiempo difícil mientras Akatsuki continúe existiendo. ― Susurró la rubia.

 

Las dos mujeres quedaron en silencio porque no había forma de rebatir esas palabras.

 

― Tsunade sama, descanse un poco. Iré a ver a otros pacientes. ― Informó Shizune mientras se llevaba la bandeja con el plato vacío para recibir un asentimiento de la rubia.

 

Anterior – Inicio – Siguiente

domingo, 25 de abril de 2021

Jiraiya - Tsunade

 

Jiraiya había regresado a Konoha y fue en busca de la Hokage y amiga, Tsunade Senju, pero para su sorpresa, la rubia no se encontraba en la Torre Hokage de donde parecía no salir.

 

Sin embargo, Jiraiya no tardó en encontrarla en el interior de un bar tomando sake.

 

― ¡YO… TSUNADE CHAN! ― Saludó el hombre para encontrarse con dos miradas sobre su persona. ― ¿Te importa qué te acompañe a beber? ―Preguntó con una sonrisa.

 

― Pero Jiraiya sama… ― Empezaba a reprochar Shizune que intentaba que Tsunade regresara a la Torre Hokage.

 

― Por supuesto, siempre es bueno beber por algo o con viejos amigos. ― Aceptó la rubia interrumpiendo a la morena.

 

― Yo estaré con ella. ― Habló el hombre de largo cabello blanco a Shizune que parecía protestar. ― No todo puede ser trabajo.

 

― Está bien. ― Se rindió la kunoichi de pelo negro para marcharse del lugar.

 

― ¡EH! ¿Qué estabas insinuando? Sé cuidarme sola. ― Recordó a su amigo con molestia.

 

― Lo siento, lo siento… no quería ofenderte pero quería pasar un rato junto y conservando de los viejos tiempos. ― Sonrió el Sannin de los sapos mientras hacía una indicación a uno de los camareros para que le trajera alcohol.

 

―Ya eres todo un viejo, Jiraiya. ― Habló Tsunade al escuchar las palabras nostálgicas de su amigo.

 

― Mira quién habla… ― Susurró recordando que ambos tenían la misma edad.

 

― Pasaré por alto que me llamaste vieja, idiota… ― Dijo la rubia antes de darle un trago a su sake.

 

― Viviré un día más, gracias a tu misericordia. ― Bromeó el hombre de cabello blanco entre risas.

 

El mesero llegó con lo pedido y Jiraiya no perdió en servirle una copa.

 

― Antes todo parecía muy fácil, cuando los tres estábamos juntos combatiendo hombro con hombro, bajo las órdenes de Hiruzen sensei. ― Aprecia Tsunade removiendo el líquido que iba a ingerir. ― Me gustaría regresar a esos momentos cuya única preocupación era cumplir la misión y regresar con vida.

 

― En realidad no difieren mucho a cómo están las cosas ahora, solo que hemos cambiado nuestra perspectiva porque es hacia donde nos ha llevado nuestras decisiones. ― Sonrió el hombre comprendiendo a que se refería la rubia. ― Ahora eres la Hokage y lo estás haciendo bien.

Naruto: 10 Questions About Jiraiya, Answered | ScreenRant


― No soy la suficientemente buena, jamás estaré a la altura que mi abuelo o mi tío, ellos eran líderes natos. ― Farfulló la rubia antes de tomar el alcohol de un solo trago. ― Los ancianos no dejan de meterse y criticar todo lo que hago.

 

― Esos viejos no deberían de seguir ahí, nunca han sido muy justos y han hablado más por la reputación que por el beneficio de Konoha. No te frustres por ello, lo estás haciendo bien como Hokage, aunque no seas como el primero o el segundo Hokage estarían orgullosos de cómo lo estás haciendo. Dudo haya alguien más apropiado que tú para estar en el puesto. ― Respondió Jiraiya con preocupación de que su amiga pensará en dejar el cargo.

 

― Sabemos que entre tú y yo, tú eres más apto para este puesto pero no lo aceptaste. ― Afirmó Tsunade mientras observa a Jiraiya con el labio fruncido al escuchar la risa del hombre que se encogió de hombros.

 

― Tú lo ves así pero yo no. No estoy hecho para estar el día entero encerrado en una oficina firmando papeles. ― Comentó tomando un trago de su sake. ― Prefiero sentirme libre y seguir con mis libros.

 

― Sí, lo he notado aunque también, el que pudo haber sido un buen Hokage era Orochimaru, pero todos sabemos que su camino se torció demasiado. ― Divagó llevando el licor a sus labios.

 

― Sí… pudo haberlo sido pero ¿qué más da eso? ― Cuestionó en tono triste a nadie en particular.

 

― Siempre me he preguntado, ¿por qué nunca le confesaste lo que sentías por él? Posiblemente jamás se hubiera llevado más allá su búsqueda de jutsus. ― Tsunade se inclinó hacia delante para acercar su rostro al contrario.

 

―Tsunade… no es tan fácil. ― Se sonrojó el hombre mientras se retiraba un poco mientras sus ojos viajaron desde los ojos castaños de la mujer hasta el escote que ocultaban los enormes senos de la rubia consiguiendo que un hilo de sangre descendiera por su nariz.

 

― ¡EH! Si no quieres que te golpee, mírame a la cara. ― Advirtió con desprecio la Senju mientras regresaba a sentarse correctamente. ― Siempre he pensado que parte de que Orochimaru se obsesionara más y terminará traicionando Konoha tiene que ver contigo de alguna manera. ― Acusó mientras se cruzaba de brazos.

 

― ¿No crees qué eso ha sido bastante cruel y ofensivo? ― Preguntó Jiraiya que se había acabado de limpiar la sangre y puesto un pequeño tapón de papel improvisado con una servilleta.

 

― Por supuesto que no. ― Miró con molestia la rubia a su viejo amigo. ― Orochimaru siempre ha estado enamorado de ti, cualquiera que tuviera ojos podía verlo sin necesidad de que lo expresara con palabras. ― Pero eres un idiota y demasiado pervertido cómo para no haberlo notado. ― Espetó Tsunade. ― Aunque tal vez igual se hartó de tu comportamiento pervertido y por eso se fue.

 

― Eso me ha ofendido, Tsunade chan. ― Jiraiya se llevó una mano a su pecho simulando dolor por las duras palabras para luego, meditar un poco. ― Sé qué suelo ser algo distraído para estos temas pero sí que lo había notado. Podía ver los sentimientos en su mirada y fue el motivo que me empujó a dar un paso, solo que sucedió que me decidí cuando él decidió irse. Lo busqué, lo seguí hasta encontrarlo y detenerlo para pedirle que se quedara. Incluso, fui sincero con él sobre mis sentimientos pero él no escuchó razones y sintiéndome rechazado, quizás tampoco escuché demasiado por el dolor. ― Confesó para suspirar abatido. ― Esa vez… su mirada no reflejaba nada, como si fuera un cascarón vacío, no sé qué habrá pasado, siempre me he preguntado qué pasó para que las cosas terminarán así.

 

― ¿¡QUÉ!? ― Gritó Tsunade levantándose de la mesa abruptamente mientras su rostro mostraba enfado y en un movimiento rápido tomar al hombre por el chaleco, sin importar que este fuera más alto, y lo golpease lo suficientemente fuerte como para que Jiraiya saliera despedido a la calle rompiendo la ventana del establecimiento. ― ¿¡CÓMO CREES QUE IBA A ESTAR SI NO TE TOMASTE TIEMPO EN ESCUCHARLO!? ― Gritó antes de acercarse a su viejo compañero de equipo shinobi. ― Fuiste muy egoísta con él en ese entonces porque no necesitaba una confesión de último momento, ese día él solo quería una disculpa porque si se veía así es porque hiciste algo que le dolió lo suficiente. ― Habló cuando estaba al lado del hombre haciendo crujir sus nudillos. ― A veces me pregunto si solo hay humo en tu cabeza dura. Deberías… deberías haber hablado antes con él, escucharlo y disculparte por lo que fuera que le hayas ocasionado.

 

― Tsunade chan… no es buena idea que me sigas golpeando y no sé de qué me hablas. No hice nada para que se sintiera tan mal. ― Logró pronunciar el hombre de cabello blanco.

 

― Antes de que se marchara de Konoha… él me contó que te escuchó cuando estabas presumiendo con esos idiotas que tenías como amigos y dijiste que no te gustaba… Eso le rompió el corazón porque él pensaba que tenías algo, idiota. ― Reveló la rubia poniendo su mano derecha en su cadera derecha.

 

― ¡CÁLMATE! No he venido a pelear por viejos mal entendidos o errores que se cometieron en el pasado. ― Intentó apaciguar a la mujer que podría romperle todos los huesos del cuerpo de un solo golpe pero afortunadamente, en esta ocasión había resultado intacto. ― Las cosas no son como piensas, yo… no sabía que hubiera escuchado eso hasta tiempo después… cuando me marché a buscarlo a pesar de haber abandonado la villa y me disculpé por ello. Sé que no tenía derecho de haberlo negado y de admitir que era feliz con él.

 

― Realmente eres un idiota… ― Se lamentó la Hokage. ― ¿Qué creías que iba a pasar? No es como si fuera a perdonarte por hacer algo así después de mucho tiempo. ― Se cruzó de brazos mientras fruncía el ceño.

 

― Si lo sé. ― Admitió con tristeza el Sannin de los sapos. ― Pero yo sé que no fue eso únicamente lo que detonó la decisión de Orochimaru para querer marcharse y atacara Konoha… ― Agregó Jiraiya. ― Cuando lo busqué y pedí disculpas mientras le imploraba que regresara, él me dijo algo que no entendí y sigo sin comprender.

 

― ¿Qué te dijo para que no pudieras entenderlo? ― Inquirió la rubia más con curiosidad que con enojo.

 

― Me habló de algo que jamás podría sentir lo que él padeció, de que el daño causado había sido demasiado profundo. ― Jiraiya no apartó la mirada de la mujer, sabía que en el estado que estaba  podría volver a ser golpeado y no contar con tanta suerte. ― Por mucho que le pregunté nunca me contó que fue pero no quiso explicarme.

 

― Hombres… ― Bufó con hastío la rubia para comenzar ha alejarse. ― Vamos a otro lugar a beber, este ya perdió su encanto.

 

― Tan rápido el cambio de humor. ― No pudo evitar hacer la broma el hombre de cabello blanco. ― Pensé que te interesaba lo que contaba.

 

― No es cómo si yo pudiera interpretar el mensaje oculto en esas palabras pero está claro de que ocurrió algo o mejor dicho, le ocasionaste algo que fue aún peor que negaras que te gustaba. ― Rezongó Tsunade llevando una de sus manos a la cintura. ― Además, estos tiempos no son momentos para detenernos en pensar lo que haya podido ser eso. Pronto Akatsuki vendrá a Konoha en busca de Naruto.

 

― Quizás debamos ir a otro lugar, hay algo que quiero contarte sobre esa organización que busca a Naruto. ― Confesó el hombre con voz seria.

 

― Hablas de… ― Tsunade no pudo terminar cuando vio como Jiraiya hizo una señal antes de marcharse ambos de ese lugar para acabar llegando a un parque donde Jiraiya reveló a la Hokage sobre su última información de Akatsuki y su líder como la intención de visitar el País de la Lluvia mientras recordaron con pesar a los padres de Naruto Uzumaki.

 

Anterior – Inicio - Siguiente

domingo, 18 de abril de 2021

Kakashi – Tenzou IV

 

 

Naruto estaba entrenando para poder completar su rasengan con la integración de la naturaleza de elemento viento de su chakra pero simplemente le resultaba muy complicado. No era raro que el rubio se agotase rápidamente debido a que intentaba completar el jutsu del cuarto Hokage y en ese momento, estaba tomando un descanso después de caer exhausto para que Uzumaki recuperase su energía y continuara con el entrenamiento.

 

Kakashi aprovechó el momento para acercarse discretamente hasta donde estaba el otro shinobi y quien lo suplió mientras estaba inactivo detrás de la batalla contra Akatsuki en el País de la Arena.

 

― Cuando me comunicaron que pondrían a alguien del cuerpo de elite como líder de mi equipo y capaz de controlar el chakra del binju de Naruto, no pensé que fueras tú, Tenzou.

 

― Llámeme Yamato, por favor. ― Pidió cordialmente el hombre de cabello castaño.

 

― Yamato, ¿eh? ― Suspiró Kakashi con un poco de desánimo. ― Es el nombre que me asignaron para esta misión. ― Explicó Tenzou sin mirar al ninja copia.

 

― Entiendo… ― Asintió Hatake. ― Fue toda una sorpresa el que fueras el nuevo líder de mi equipo. ― Repitió Kakashi tratando de buscar plática con el otro ninja.

 

― Para mí también fue una sorpresa el que me asignaran a tu equipo, no fue mi elección. ― Comentó. ― “Aunque hubiese preferido se tratase de otro” ― Pensó  no quería ver al Hatake o que los miembros del Equipo 7 tuviese vínculos con el amante de Kakashi.

 

― ¿Cómo has estado? ― Preguntó Kakashi intentando cambiar un poco ese ambiente, además de sentir curiosidad sobre la vida de su ex pareja.

 

― Bien. ― Respondió escuetamente Yamato porque no deseaba hablar más de lo necesario con el otro hombre porque aún y a pesar de su esfuerzo por olvidar al Hatake, era doloroso tenerlo cerca.

 

― No tienes que ser tan comedido, nos conocemos. ― Recordó el hombre de cabello gris en un intento de romper la palpable barrera que hay entre ellos.

 

― No considero se deba tutear, Kakashi san, usted es un sempai y estamos en medio de una misión. ― Recordó el ANBU.

 

― No seas tan serio, sé qué hace tiempo que no hablamos pero no podemos dejar que el pasado nos afecte en el presente. ― Dijo con una pequeña sonrisa.

 

― Sempai, ahora mismo estamos en medio de una misión para que Naruto logre completar su rasengan con su naturaleza de chakra, no para implicarnos con otros asuntos. ― Sonrió Yamato forzadamente con la intensión de alejarse del otro shinobi.

 

― ¡ESPERA! No seas tan duro conmigo. ― Detuvo al otro hombre agarrándolo del brazo para impedir se alejase. ― Hace mucho tiempo que espera un momento como este para poder conversar pero no ha sido posible hacerlo, no logré encontrarte y parecía estar todo el tiempo en una misión.

 

― No crees que es un poco tarde para eso… ― Dijo el castaño mientras se soltaba del agarre y dibujaba una sonrisa irónica en sus labios al escuchar al ninja copia. ― “¿Qué estaba siendo duro con él? Acaso… ¿no recuerda lo que hizo? Ni debería de hablarle porque merecía ser castigado realmente por agregar ese comentario.” ― Pensó de mal humor el hombre que podía usar el jutsu de Mokuton. ― Como usted dijo, Kakashi san, no «no hay que dejar que el pasado nos afecte», así que sea lo que sea que tenga que decir es mejor que se lo ahorre porque no quiero escucharlo.

 

― Mejor tarde que nunca, ¿no crees? ― Trato de bromear intentando no se reflejara que lo dicho por Tenzou le había dolido. ― Solo quiero que hablemos Tenz… Yamato. ― Se corrigió antes de empeorar la situación porque podía ver lo serio que estaba el otro hombre.

 

― Es que no hay nada de lo que debamos hablar, Kakashi san. ― Murmuró el hombre de cabello castaño incómodo por la insistencia del Hatake.

 

― No es cierto y lo sabes. ― Indicó frunciendo el ceño Hatake. ― A duras penas hablamos.

 

Image about naruto shippuden in Naruto ? by Kathleen Faria


― No es cierto y vuelvo a repetir que este momento y lugar no es el adecuado para tratar temas que no conciernen a la misión y han quedado en el pasado. ― Comentó molesto por toda la escena que se estaba creando.

 

― Deja de utilizar la misión como escudo para no querer hablar conmigo. Naruto está durmiendo y estamos lo suficientemente alejados como para que no escuche lo que hablemos. ― Recordó el ninja copia. ― No quiero que las cosas entre nosotros sigan así, ahora que tengo la oportunidad... no quiero dejarla pasar. Todo este tiempo no ha habido un solo día en que no te buscara o pensara en ti para poder conversar contigo de lo que sucedió.

 

― No hay nada que tengamos que hablar. ― Arrastró las palabras el hombre de cabello castaño.

 

― Sí, si tenemos algo de qué hablar. ― Rebatió Hatake mirando al castaño con suplica. ― Sé que ya ha pasado bastante tiempo pero nosotros no…

 

― Realmente, no hay nada de lo que tengamos que tratar, Kakashi san. Creo que ya ha pasado bastante tiempo como para discutir ahora sobre algo. ― Acotó Tenzou mirando con el ceño fruncido al Hatake sin dejar que terminase. ― Aunque si quiere hablar hablemos. ― Suspiró con frustración ante el estado abatido que mostraba Kakashi. Además de que sabía que era muy probable que Kakashi no dejaría de insistir hasta que le dijera lo que fuera que quisiera contarle.

 

Kakashi sonrió levemente al escuchar la oportunidad que le daba el hombre de pelo castaño de escucharlo, le había creado la esperanza de poder remendar lo ocurrido tiempo atrás.

 

― Sé que no fui honesto todo mi comportamiento fue miserable, te estaba perdiendo y me estaba perdiendo pero… especialmente, te dañé. Te herí y no puedes imaginar cuanto me arrepiento. ― Confesó el hombre enmascarado sintiendo que las retinas de sus ojos picaban intentando que las lágrimas escaparan pero haría lo posible para que no salieran. ― No me di cuenta en esa ocasión, lo descubrí demasiado tarde y sé que no hay nada para poder compensarlo pero no quiero dejar pasar más tiempo donde nos encontramos incómodos ambos.

 

― Kakashi san, espero que… ― Intentó decir Yamato pero una mano en su boca lo silenció.

 

― Por favor… deja que termine. ― Pidió el jounnin para retirar la mano de la cara del otro hombre. ― Sé que es tarde para disculparme y no tengo derecho a ser perdonado pero todo esto me ha servido para saber que te quiero, más de lo que llegué a pensar y no quiero que me aceptes sin más porque sé que has de estar dolido. ― El rostro de Hatake se mostró avergonzado debido a la culpa. ― Tan solo te pido el poder llevarnos bien y que me puedas perdonar.

 

― Básicamente me estás pidiendo una oportunidad. ― El entrecejo de Tenzou se frunció con molestia. ― Unas cuantas palabras de disculpa y que me lo digas ahora no hará que cambie lo sucedido.

 

― Lo sé, lo sé… ― Suspiró Kakashi mientras llevaba su mano al rostro.

 

― No sé si darte la oportunidad, sempai. ― Comentó indeciso observando al Hatake.

 

Kakashi soltó un nuevo suspiro de derrota al escuchar a su compañero porque esperaba esas palabras.

 

― Podemos tratar de ser amigos de nuevo para que ya no haya está tensión incomoda entre los dos y esta misión se realice de manera efectiva. ― Sugirió Tenzou con una pequeña sonrisa nerviosa y estirando dudosamente su mano por lo que había dicho.

 

― Me parece bien, es una buena forma de empezar de nuevo. ― Aceptó Kakashi con convicción de que volvería a retomar los lazos con el hombre frente a él y  estrechó brevemente la mano de Yamato. ― Nunca podré dejar de arrepentirme de haber pedido todo lo que teníamos. ― Afirmó con pesadumbre Hatake mientras soltaba la mano contraria para alejarse un poco. ― Naruto está despertando y querrá empezar de nuevo su entrenamiento pero me alegra haber tenido esta conversación contigo. ― Dijo con honestidad mientras miraba al rubio que se removía en el lugar en el que había decidido quedar dormido.

 

Yamato asintió con la cabeza preguntándose de si había hecho bien en darle una oportunidad al ninja copia mientras comenzaba a caminar hacia  su puesto.

 




Anterior – Inicio – Siguiente


lunes, 5 de abril de 2021

Taka

 

 

Sasuke no podía aceptar que Itachi se hubiera sacrificado por una villa que lo obligó a convertirse en un criminal y un traidor. Itachi, no tenía que haber sufrido por tener que tomar una decisión así ni cargar con la orden que había dado Konoha para ser acusado tan vilmente.

 

Sasuke necesitaba vengar a su hermano, no podía quedarse sin hacer nada después de que Itachi hubiera tenido que vivir con el dolor de aniquilar a su propio clan para huir de la villa que ordenó dicha matanza y huir como un criminal al terminar la cruel misión encomendada.

 

― Sasuke kun… ― Llamó Karin con preocupación al chico que fue a buscarla para que se uniera a su equipo ninja.

 

― No es momento, Karin. ― Habló Suigetsu mirando a su líder, sabía lo complicado que era acabar con alguien que era un aliado y en especial, debería ser aún más terrible cuando esa persona se trataba de un miembro de clan y en el caso de Sasuke, su propio hermano.

 

― Nosotros debemos esperar. ― Recordó Juugo a sus compañeros.

 

― Pero… lleva mucho tiempo ahí. ― Insistió la pelirroja con preocupación.

 

― Hay que darle su espacio, Karin. Él necesita encontrarse, así que deja de estar de encimosa. ― Amonestó Suigetsu mirando a la pelirroja.

 

― ¡CALLA, ESTÚPIDO! ― Exclamó Karin mirando mal a su compañero de cabello azul claro.

 

Juugo solo pudo girar los ojos al escuchar que sus dos compañeros de equipo iban a comenzar una de sus típicas peleas.

 

― ¡Karin, Suigetsu silencio! ― Ordenó el Uchiha mientras se acercaba hacia donde estaban los demás.

Team Taka/Hebi. | Equipe taka, Karin uzumaki, Anime

 ― Hay que ponerse en marcha.

 

― ¿Tienes algún plan, Sasuke? ― Preguntó Juugo con curiosidad.

 

― Cumpliré mi venganza hacia Konoha por lo que le hicieron a Itachi. ― Anunció Sasuke sin atisbo de duda.

 

― ¿A qué te refieres con eso? ― Preguntó Suigetsu con una gran sonrisa. ― Somos fuertes pero Konoha es una aldea ninja y nosotros solo cuatro. No es que dude de nuestra fuerza pero es prácticamente un suicidio.

 

― Quizás tú eres el único débil, Suigetsu idiota. ― Acusó la única mujer en el grupo antes de mirar con un sonrojo al Uchiha. ― Yo te apoyaré en todo lo que decidas, Sasuke kun.

 

― Desde ahora nos llamaremos Taka. ― Informó el Uchiha sin escuchar a sus compañeros de equipo.

 

― Ni siquiera me escuchas. ― Rezongó con irritación el hombre de ojos violetas al sentirse ignorado.

 

― Sasuke san es nuestro líder y acepté seguirlo porque él es como Kimimaru. Haré todo aquello que decida y pueda ayudar a lograr el propósito de Sasuke san. ― Indicó Juugo.

 

― Solo iremos a nuestra muerte segura. ― Susurró Suigetsu siendo el único que parecía ver la realidad con respecto al plan descabellado que pretendía llevar a cabo el Uchiha.

 

― Deja de ser tan pesimista, Suigetsu. Sasuke kun debe de tener un plan para atacar a Konoha. ― Comentó Karin. ― Además, sin un plan previo es obvio que estaríamos adentrándonos a nuestro fin pero Sasuke kun debe de tener un plan para salir victoriosos. ― Afirmó acomodándose las lentes. ― Sasuke kun, deberías de sacar a este idiota del equipo. ― Sugirió la pelirroja.

 

― Mejor hecha a Karin, Sasuke, solo es un estorbo ruidoso. ― Pidió con irritación Suigetsu y una sonrisa al ver que la mujer se enfurecía.

 

― ¡EL ÚNICO ESTORBO ERES TÚ! ― Gritó la pelirroja mientras fulminaba al chico de ojos violetas con la mirada.

 

― ¡CALLEN! No empiecen a molestar los dos. ― Ordenó Sasuke empezando a sentirse irritado por el comportamiento de sus dos integrantes de equipo. ― Como ha dicho Karin, tengo un plan, así que no perdamos más el tiempo.

 

Todos los miembros del equipo miraron con interés a su líder y esperando en silencio a que el Uchiha compartiera dicho plan.

 

― ¿Cuál es ese plan? ― Preguntó Suigetsu sin poder permanecer más con la intriga de que Sasuke no revelase nada.

 

― Os contaré cuando llegue el momento adecuado. ― Comentó Sasuke comenzando a caminar para alejarse de ellos sabiendo que los demás los seguirían.

 

― ¡ESPERA! No puedes dejarnos así. ― Habló el hombre con dientes de sierra.

 

― Por  una vez, el idiota de Suigetsu tiene razón. ― Farfulló de mala gana Karin mientras recolocaba sus lentes.

 

― Ustedes solo hagan lo que Sasuke dice. ― Apoyó Juugo a su líder. ― Si él no quiere decirlo es porque no es el momento y no deberían de exigir, él es nuestro líder y debemos comprender que hay razones de que este lugar no es seguro para revelar dicha información.

 

― Bueno… no puedo discutirlo. Tienes razón, Juugo. ― Contestó Karin con un pequeño sonrojo ante la realidad. ― Lo siento, Sasuke kun. ― Se disculpó en tono meloso y avergonzada.

 

― Tampoco es para tanto. ― Refunfuñó Suigetsu para chasquear la lengua mientras se cruza de brazos. ― No creo que sea tan arriesgado contarnos aquí sobre el plan.

 

― ¡CALLATE SUIGETSU! ― Ordenó Karin con enfado.

 

― Tú no me dices qué hacer. ― Respondió Suigetsu con enojo.

 

― ¡DEJEN DE DISCUTIR Y SIGANME! ― Elevó la voz Sasuke debido a la molestia que le causaba aquello mientras miraba con irritación sus compañeros que no dejaban de pelear por banalidades.

 


Anterior – Inicio – Siguiente

viernes, 26 de marzo de 2021

Tenzou - Iruka

 

 

Tenzou debía de pasar por el kombini antes de regresar a su hogar, pues no había podido hacer la compra y ya casi no le quedaban alimentos, por lo que debía de tomar el poco tiempo libre con los que contaba para poder hacer las tareas hogareñas.

 

Tenzou se detuvo al pasar por las estanterías de revistas, libros y mangas, era una costumbre que había adquirido de muy joven mientras observaba la sección literaria, suspiró al comprobar que no había llegado el nuevo tomo de arquitectura, lo esperaba desde hacía meses y no deseaba volver a molestar al personal de la tienda pero empezaba a preocuparse que estuviera tardando tanto.

 

Tenzou suspiró mientras se dirigía a pagar sus artículos, además de preguntar sobre el tomo de arquitectura que esperaba cuando al salir del pasillo se golpeó accidentalmente con alguien.

 

― ¡LO SIENTO! No miraba por donde iba. ― Se apresuró a decir Tenzou mientras se apresuraba a recoger los productos que había tomado para pagar.

 

― No, no… ha sido culpa mía. ¡Discúlpeme! ― Se excusaba igualmente la otra persona.

 

― Insisto en qu… ― Tenzou elevó la vista para ver a una persona que reconoció aunque no lo conocía  personalmente o el nombre pero si sabía de quien se trataba y podía sentir como una presión estrujaba su corazón.

 

― No se preocupe, ya le he dicho que es mi culpa. Por cierto, creo que esto es suyo. ― Habló con una sonrisa el desconocido de cabello atado en una coleta.

 

― Gracias. ― Musitó en un hilo de voz Tenzou para tomar la botella de salsa de soja que continuaba en el suelo.

 

― No es na… Creo que nos hemos visto antes. ― Habló el desconocido mirando más detenidamente a Tenzou.

 

― No… No lo creo. ― Respondió con nerviosismo el hombre de cabello corto.

 

― ¿Está seguro? Porque su rostro se me hace familiar. ― Insistió mientras intentaba recordar por qué el otro hombre le resultaba familiar. ― Por cierto, qué malos modales los míos, soy Iruka. Umino Iruka. ― Se presentó el hombre de coleta alta.

 

― Ya-Yamato. ― Respondió de forma automática con el nombre que se le designó.

 

― ¡OH! Ese nombre… ― Umino llevó una mano a su nuca mientras se avergonzaba. ― Ahora recordé, es el nuevo capitán de equipo shinobi en el que está Naruto.

 

Yamato miró al hombre que tenía su cabello atado en una coleta y asintió con una pequeña sonrisa incómoda al escuchar el nombre del adolescente rubio.

 

― Sí… creo que ese soy yo, Umino san pero… ― Contestaba el ANBU.

 

― Dime Iruka, no seas tan formal conmigo. ― Pidió abiertamente el profesor de Academia shinobi. ― Espero y Naruto no te haya causado alguna dificultad, puede ser un poco torpe pero es un buen chico. ― Explicó Iruka mientras que Tenzou solo pudo rogar ha alguna deidad de que esa conversación terminase lo antes posible porque quería marcharse de ahí ya que no sabía cuánto tiempo podría mantener la compostura.

 

― Mmm… Ninguna pero es un poco prejuicioso y debido a eso no pareció llevarse bien con nuevo compañero de equipo pero todo eso ya cambió. ― Comentó esperando que con ese dato  se terminara la charla.

 

― Supongo… debió ser  difícil cuando se comporta así. ― Pensó en voz alta Iruka mientras una triste sonrisa se formó en su rostro al recordar a Sasuke.


kkt | パクン [pixiv] Posted with permission. All... | Make a guess | Anime  naruto, Naruto kakashi, Yamato naruto


― No debe de preocuparse tanto, Umino san, como shinobi debe saber que es parte del trabajo el tener diferentes compañeros de equipo para poder efectuar con mayor eficiencia una misión. ― Recordó intentando dar por concluida la charla.

 

― Lo sé, lo sé pero insisto. Llámeme Iruka, siendo que ambos conocemos a Naruto como estudiante o subordinado, estamos igual. ― Solicitó mientras se rascaba la nuca con torpeza el hombre de coleta. ― Entiendo que Naruto pueda ser un poco complicado pero es alguien que tiene la voluntad del fuego y atesora mucho a sus amigos. Por ello, quizás… Naruto tema que está suplantando a su antiguo miembro de equipo ante la decisión de que haya un nuevo integrante. ― Excusó al Uzumaki a quien quería como si fuera un hijo.

 

― Perdone si no puedo llamarlo por su nombre pero mi ética no lo permite porque nos acabamos de conocer como para haber tal confianza. ― Indicó sin escuchar demasiado al contrario mientras el incómodo recuerdo de saber que se trataba del amante del Hatake parecía más presente y doloroso en su interior. ― No creo que sea un buen comportamiento si Naruto kun tiene ese tipo de pensamientos y comportamiento, debe aprender por sí mismo que los equipos shinobis se forman para lograr cumplir el objetivo de una misión con la menos bajas posibles. ― Acotó sin comprender el por qué Umino intentaba justificar la aptitud del rubio.

 

― Lo siento, en eso tienes razón, pero no puedo evitar preocuparme por Naruto, es como un hijo para mí. ― Se disculpó Iruka apenado. ― Naruto es un buen ninja, terminará acoplándose con su nuevo compañero perfectamente, pues él es muy sociable.

 

― No se preocupe, Umino san. ― Suspiró Tenzou. ― Si ya no está en esa fase de recelo porque se ha ido acostumbrando a Sai kun.

 

Ambos hombres se quedaron en silencio y Tenzou ya no sabía que más decir, él solo quería salir huyendo de ahí. Además, estaba el temor de que Kakashi e Iruka estuvieran viviendo un noviazgo y debido a estar charlando apareciera el Hatake en cualquier momento y Tenzou no estaba seguro de si podía encontrarse con el ninja copia en un kombini después de tanto tiempo.

 

― Etto… Yo… ― Balbuceó para luego reír forzadamente Iruka. ― Lamento ocupar su tiempo y pedirle que cuide de Naruto pero si le apetece, un día podríamos quedar para tomar una taza de té y dangos.

 

― No es necesario, Umino san. ― Contestó sin poder creer que el otro hombre le ofreciera tal invitación. ― Aunque si me disculpa, debo de ir a pagar mi compra. ― Recordó, Tenzou no quería continuar en ese lugar y continuar una charla tan incómoda en la que los silencios eran desagradables.

 

― ¡AH! Por supuesto, lamento retenerlo, Yamato san. Espero volvernos a encontrar y tenga un buen día. ― Iruka hizo una reverencia antes de despedirse.

 

― Igualmente. ― Contestó Tenzou para ir hasta la dependienta que le cobraría todos los artículos que llevaba en la cesta mientras sentía la mirada de Iruka clavada en su espalda pero afortunadamente, esa intensidad desaparecía a cada paso que daba.

 



Anterior – Inicio – Siguiente





lunes, 15 de marzo de 2021

Inoichi - Shikaku II

 

 

 

 

¡Atención!, contenido +18.

 

 

Inoichi Yamanaka estaba en ese momento en medio de una misión en el País de la Hierba que le resultaba más incómoda de lo normal, no se encontraba abrumado por la misión sino porque su compañero shinobi no era otro que Shikaku Nara.

 

Inoichi no podía si quiera mirar a su compañero después de lo ocurrido días atrás y sentía había sido un error porque de algo que parecía inocente y divertido como era el dar un vistazo a la mente dormida de Nara todo se había convertido en una situación comprometida. Yamanaka se sentía confundido después de haber vivido aquella traumática experiencia íntima y al mismo tiempo preocupado porque él no sabía cómo comportarse frente a Shikaku después de ese suceso aquel día.

 

― Está anocheciendo, sería buena idea descansar en el pueblo que hay cerca antes de seguir nuestro camino. ― Interrumpió el silencio Shikaku pero solo obtuvo un asentimiento de cabeza del rubio.

 

No tardaron mucho en llegar al pueblo, no era muy grande, solo contaba con unas cuantas casas y afortunadamente, había una posada pero no parecía que fuera inusual que forasteros pasaran por allí, así que los dos shinobis de Konoha obtuvieron un agradable recibimiento.

 

― Espero que lo que voy a decir solo sea una impresión errónea pero… ¿estás bien, Inoichi? ― Preguntó el Nara mientras tamborileaba con sus dedos sobre la superficie de la mesa que ocupaban en espera de que les sirviera la comida hecha por la posadera.

 

― Por supuesto, ¿por qué no debería de estarlo? ― Sonrió forzadamente el rubio mientras servía sake tanto para su compañero como para él.

 

― Te he notado raro en todo el viaje, has estado más silencioso de lo habitual. ― Indicó Shikaku antes de tomar el sake y agradecerle a su compañero por servirle la bebida. ― Además, puedo sentir que me estas evitando. ― Agregó antes de tomar de un solo trago todo el líquido. ― ¿He dicho o hecho algo que te ha molestado u ofendido? ― Preguntó volviéndose a servir el alcohol.

 

― Son cosas tuyas, Shikaku. ― Respondió al escuchar al otro hombre aunque Inoichi no pudo evitar dar un pequeño respingo e intentaba no delatar sus nervios para que el Nara no se diese cuenta de que estaba mintiendo. ― Te has imaginado cosas que no son, ya sabes que debemos ser prudentes y no he querido que nada salga mal. Espero no sea cosas de la edad porque parece que te estás haciendo viejo, amigo. ― Rió forzadamente para luego, tomar su sake.

 

Shikaku observó en silencio a su amigo mientras que Inoichi podía apreciar el peso de aquella mirada analítica que era capaz de descifrar la más complicada de las estrategias, por ello decidió que la mejor opción era desviar su mirada en algún punto de la habitación en la que estaba para evitarlo.

 

― Estoy en lo cierto, a ti te pasa algo y aunque tendrás tus motivos para ocultármelo, me preocupa que no me hables de ello. ― Dijo Shikaku sin perder ni un solo movimiento del rubio.

 

― ¿No será que eres tú quien está buscando razones de peso para justificar el que te has equivocado en esta ocasión? ― Preguntó en voz baja Yamanaka, intentando normalizar su voz y calmar su nervios mientras disipaba el sueño del Nara que había presenciado y no hacía otra cosa que repetirse en su mente. ― Todo está bien, así que deja de buscar por qué y disfrutemos de esta pausa mientras continuamos con esta misión. ― Acotó antes de tomar el sake de un trago, siendo en ese mismo momento que se les sirvió la comida.

 

― ¿Es por los chicos? ― Preguntó Shikaku intentando encontrar una lógica al comportamiento de su amigo y en espera de que al redirigir el tema, el rubio le revelara por qué de su cambio. ― Sé que bromeábamos que nuestros hijos llegaran a casarse pero ciertamente, es mejor que sigan su camino para que sean felices. ― Agregó antes de dar las gracias para empezar a comer el arroz con curry.

 

― No es que pensara que hablaras en serio cuando entre alcohol y tentempiés  fuera ha ocurrir porque como has dicho, lo importante es que tanto Ino como Shikamaru sean felices mientras siguen su camino y se desarrollan como buenas personas. ― Suspiró creyendo que había logrado desviar el análisis del Nara mientras servía más sake.

 

― Si es lo mejor para nuestros hijos. ― Aceptó Shikaku antes de probar un poco de su comida.

 

Se sumieron en un silencio un tanto incómodo así se sentía Inoichi pero Shikaku parecía no darse por enterado de la tensión, por lo que el rubio trataba de relajarse mientras comían pero las imágenes que se repetían en su mente solo estaban molestándolo más.

 

― Puedes disimular e insistir tanto como lo desees pero puedo sentirlo. ― Comentó después de terminar de comer para mirar a su compañero. ― ¿Qué es lo que te ocurre, Inoichi?

 

― Y vuelves con lo mismo… ― Suspiró aunque sabía no estaba siendo honesto. ― No tengo nada, tan solo relájate, hombre, estás buscando tres pies al gato. ― Contestó Inoichi mientras dejaba los palillos y el plato vacío.

 

― Está bien, está bien… Haré como que te creo. ― Habló con aburrimiento mientras elevaba sus manos en señal de que se rendía y aceptaba lo que le decía.

 

Yamanaka suspiró pero aún no dejaba de sentirse incómodo porque podía sentir la mirada expectante del otro shinobi sobre él y cómo estaba buscando algo en cada uno de sus movimientos y reacciones aunque solo hubieran acabado de comer.

 

― ¡YA BASTA! No puedes insistir tanto en que tengo algún problema cuando lo estás creando tú porque no quieres aceptar que no me ocurre nada. ― Espetó el rubio aunque de alguna manera se sintió aliviado al pronunciar aquellas palabras, como si hubiera estado guardándolas por mucho tiempo pero parte de esa liberación se esfumó al ver el rostro confundido del Nara. ― Lo siento, estoy agotado. Mejor me voy a la habitación a descansar un poco. ― Se disculpó el rubio antes de abandonar el comedor en el que se encontraban.

 

― ¡INOICHI! ― Llamó Shikaku mientras seguía hasta adentrarse en la alcoba rentada junto al otro hombre.

 

― ¿Vas a continuar? ― Preguntó Yamanaka con un poco de enojo.

 

― Es normal estar preocupado por un amigo. ― Recordó el Nara al otro hombre mientras cerraba la puerta de la habitación quedando ambos dentro del cuarto. ― No es que esté infundado teorías sino que desde hace semanas que te comportas extraño conmigo o a mí alrededor, me evitas.

 

― No es cierto. ―Bufó Inoichi llevando una de sus manos al rostro.

 

―Si lo es y lo sabes perfectamente. Si hay algo en que pueda ayudarte, me gustaría saberlo. ― Ofreció su ayuda Shikaku.

 

― No creo que puedas ayudarme. ― Susurró en un hilo de voz el rubio.

 

― No lo puedes saber si no me cuentas porque yo no sé qué es lo que te preocupa o la razón por la que me evades constantemente. ― Razonó el hombre de cicatrices en el rostro.

 

― No te arrepientas de haberlo pedido. ― Afirmó el rubio para ver con duda como Shikaku negaba con la cabeza.

 

― Asumo mi responsabilidad si con ello puedo ayudarte y vuelva a ser todo como antaño. ― Aseguró el shinobi de cabello oscuro.

 

Inoichi se acercó al otro hombre para en un repentino movimiento agarrar el chaleco que viste el hombre contrario para acercarlo lo suficiente a él y besar tosco, picante, con sabor a curry y especialmente, sorpresivo al otro hombre.

 

Shikaku abrió los ojos del asombro, nunca se imaginó que Inoichi fuera hacer algo así y tampoco sabía cómo reaccionar en esa circunstancia, por lo que se había quedado paralizado.

 

― No sabes cómo me he torturado y… tenía que hacerlo para saber que… todo es irreal. ― Susurró Yamanaka al romper el beso con los labios hinchados y sin querer ver al otro hombre a los ojos.

 

― ¿Qué… estás diciendo? ― Preguntó Shikaku queriendo saber a qué se refería el rubio ya que no podía saber exactamente a qué se refería o porque todo se sumía en que lo besase de esa manera si no había ninguna razón para que pueda producir esa reacción.

 

― Todo esto se debe a un incidente en el que me vi envuelto contigo, ha sido eso lo que no deja de perseguirme desde hace semanas. Entiende… tenía que probar esto, pensé sería suficiente pero ese sueño no deja de perseguirme como si fuese un genjutsu pero no se ha roto. ― Intentaba explicar mientras se animaba a mirar a los ojos de su amigo que parecía había perdido el color de su rostro o quizás se debía a su vergüenza que todo a su alrededor parecía distorsionarse. ― Lo vi completo, sé que no tenía derecho pero no deja de acosarme y escucharte. Es tan incómodo y molesto. ― Bajó la voz acariciando la mejilla derecha de Shikaku con su mano derecha.

 

― ¿De qué hablas? ― Inquirió Nara para que dejara de revolotear en palabras sobre el tema.

 

― Hace unas semanas te vi dormido, parecías bastante alegre y me dio curiosidad, así que pensé que decidí usar mi jutsu para entrar en tu mente. Lo vi todo, Shikaku. ― Inoichi tragó saliva porque era bastante desagradable confesarlo. ― Estabas teniendo un sueño erótico conmigo y los sueños son el genjutsu primigenio pero lo creamos nosotros mismos por eso podemos sentirlo como reales. ― Yamanaka suspiró. ― Como alguien externo en tu mente que estaba siendo sometido por un sueño también fui afectado.

 

Nara se había congelado, poco recordaba de sus sueños y no era capaz de pensar que algo así hubiera sucedido, incluso en sus sueños. No sabía cómo proceder después de saber  que Inoichi no solo lo presenciara sino que se viera afectado por un sueño íntimo y que era mejor permaneciera en secreto pero también mentiría en que el rubio no compartiese algunos de sus sueños pero que solían ser más inocentes y menos vergonzosos.

 

Inoichi no podía dejar pasar el tiempo y la oportunidad que se presentaba frente a él era única porque deseaba dejar que esas escenas lo torturasen.

 

― ¿Qué… piensas hacer? ― Preguntó dudoso y confundido el hombre de cabello negro, un poco incómodo de saber que tenía ese tipo de sueños con el otro hombre.

 

― Tú… ¿Qué crees? ― Preguntó con sorna el shinobi de ojos azules quien había soltado a su compañero y retrocedió instintivamente hasta golpear con la espalda la puerta.

 

― ¡E-ESPERA UN MINUTO! ― Exclamó Shikaku aún aturdido por la información. ― Si es cierto que mi sueño te ha afectado  como un genjutsu puede solventarse cortando el flujo de tu chakra o alguien integrando su chakra en tu sistema.

 

― ¿Crees que no lo he intentado? ― Cuestionó con sarcasmo Yamanaka mientras llevaba sus manos al rostro. ― Por eso te besé ahora, pensé que al menos algo así pudiera arrancar lo sucedido de mi mente pero no ha servido, es como… si tuviera que ir más allá.

 

― Pero no tiene lógicas tus conclusiones y si has hecho lo propio para detener un genjutsu deberías estar bien, no tendrías que seguir con ese tipo de tortura psicológica.

 

― Lo sé pero no encuentro ninguna otra forma de deshacerme de ello. He buscado información al respecto en los pergaminos del clan pero no hay nada que diga algo concreto para romperlo, solo habla de que los sueños son la base de los genjutsus.

 

― Espera, Inoichi. ― Pidió Nara tomando al rubio de los hombros para intentar calmarlo. ― Tranquilízate un poco.

 

― Está bien, solo no me toques. ― Inoichi se liberó para quitarse el chaleco sintiendo que esa prenda comenzaba a quemar cuando el Nara lo toco. Incluso, el rubio se sintió aliviado al deshacerse de la prenda que soltó un suspiro. ― Lo siento pero… esto va empeorando o quizás lo he empeorado al besarte.

 

Shikaku sonrió con inseguridad, no sabía cómo ayudar correctamente a su amigo y le indicó la cama para pedirle que se sentara, no parecía buena idea seguir conversando si continuaban parado en medio de la habitación.

 

Yamanaka negó con la cabeza, no estaba seguro de sus acciones en ese momento, después de haber robado un beso tan bruscamente sus sentidos parecían estar más sensibles.

 

― Está bien. ― Aceptó Shikaku con un suspiro alivianado mientras ocupaba una de las camas porque tampoco estaba seguro de lo que podía estar pasando por la mente del otro hombre.

 

― Lo siento, necesito disculparme y tenías razón, te había estado evitando. Supongo que eso también ha empeorado mi situación. ― Yamanaka se disculpó llevando las manos nuevamente al rostro.

 

― No es como si se tuviera que tomar con seriedad lo que las personas sueñan, mayormente son absurdos o descabellados. ― Restó importancia Shikaku para mejorar el ambiente.

 

― Tienes razón pero no se explica que después de presenciar ese sueño e intentar librarme de él continúe así y lo haya empeorado. ― Explicó para que entendiera la gravedad.

 

― Exacto, debería haber perdido el efecto del sueño simplemente con salir de mi mente al tratarse como una ilusión, incluso si alguien te ha insuflado chakra.

 

― Lo sé pero supongo que se debe a que he estado confundido, en la mezcla de lo vivido en la irrealidad con la realidad pero… simplemente quiero liberarme de esto, Shikaku. ― Habló con cierta desesperación el rubio.

 

El silencio se hizo entre los dos hombres que no parecían capaces de mirar a los ojos contrarios o palabras correctas.

 Naruto: we managed to say goodbye to this famous ninja couple thanks to  Boruto

― Me has besado pero… ¿hasta dónde pretendías llegar para lograr hacer desaparecer los residuos de mi sueño que has presenciado? ― Preguntó el hombre con cicatrices en el rostro tragando saliva.

 

― No lo sé… ya ha sido bastante lejos besarte. ― Admitió el hombre de ojos azules.

 

― No es como si me agradase admitirlo pero si es como dices; el efecto residual que dejó ese sueño en ti ha sido como un genjutsu efectuado por un Kekke Genkai y seguirá torturándote por un tiempo. ― Concluyó mientras frotaba su barbilla con aspecto de estar meditando. ― Está bien, no puedo excusar ni justificar todo lo que sueño, ya que estos son aleatorios y me resulta extraño haber soñado con un amigo algo así. ― Habló mientras se ponía en pie y comenzaba a desnudarse. ― No puedo ser culpabilizado por lo que mi subconsciente recree o culparte por adentrarte en mi mente mientras duermo sin permiso alguno pero no quiero volver a tener a un amigo evitándome por presenciar una incoherencia o que uno de mis mejores amigos se aleje. Por ello, pienso que una forma de que todo vuelva a la normalidad es permitir que suceda de verdad entre nosotros.

 

― ¡ESPERA, SHIKAKU! ¿No estarás insinuando que debemos tener sexo? ― Preguntó asustado el Inoichi.

 

― No lo insinuó, considero que es la forma más rápida de que termine tu obcecación y evitar que intentes abusar de alguien o me asaltes. Además, nadie sabrá lo que pasó y pase aquí pero ten en cuenta que es bastante problemático porque no pienso tomar el mando. Haz cómo sea que se haga esto, tienes mi permiso. ― Sonrió Shikaku buscando que su compañero aceptara la propuesta y todo eso se quedara en el olvido.

 

Inoichi observó a su compañero con la boca abierta, sin saber que hacer concretamente, estaba tan sorprendido como cuando presenció aquel sueño de su amigo.

 

― Si no te apresuras, es probable que me arrepienta de seguir adelante. ― Shikaku suspiró al ver que el rubio no se movía, mientras se recostaba en la cama y cerraba sus ojos. ― No alargues más el tiempo. ― Susurró intentando hacer reaccionar al rubio.

 

Yamanaka pareció despertar y empezó a deshacerse del resto de su ropa hasta quedar completamente desnudo para acercarse y sentarse en la cama que estaba recostado el hombre de cabello negro.

 

― Parece que te has decidido.

 

― No estoy muy seguro pero si no hay de otra…

 

― No te preocupes. ― Shikaku sonrió pero antes de poder decir algo más sus labios fueron sellados por los labios contrarios.

 

Todo había sido nuevo para ambos, las sensaciones de los besos que demandaban liderazgo, las caricias ásperas y callosas y los rígidos músculos que no daban oportunidad a la delicadeza o la suavidad que poseen las mujeres.

 

Ambos hombres habían descubierto sensaciones, sabores, placeres y molestias que no podían comprender o si quiera sabían existieran.

 

Sin embargo, la culpa también había estado presente en ambos, habían engañado a sus esposas, traicionado a sus familias y probado algo tan inusual con otro hombre que jamás pensaron hacer. Ninguno de los dos shinobis sabían que decir pero a pesar de eso, ambos estuvieron dispuesto a repetirlo y hacerlo varias veces hasta quedar exhaustos.

 

― Es muy extraño… ― Murmuró el rubio recostado a un lado del otro hombre mientras la culpa apretaba su pecho. ― No puedo sentir que me siento bien pero… tampoco me siento mal por lo que ha sucedido.

 

― No es como si fuera a estar bien moralmente pero ahora solo puedo pensar en que me duele el trasero. ― Respondió Shikaku intentando sonreír mientras sentía como el rubio se movía en la cama para recostarse de costado y mirarlo a la cara.

 

― Shikaku… gracias. ― Agradeció Inoichi. ― Realmente, se ha ido todo eso de mi mente pero… no estoy seguro de que pasará de ahora en adelante. No escomo si nada de esto hubiera pasado. ― Farfulló con preocupación mirando al moreno que parecía no importarle estar hecho un desastre.

 

― Deja de comportarte como un idiota, eres un shinobi y como si lo quieres hacer una vez más pero eres un shinobi, puedes soportar el peso del secreto de lo que ha pasado aquí. ― Habló Nara intentado bromear pero comprendiendo al rubio. ― Sé que no es por nosotros lo que te molesta de aquí porque ciertamente, me he sorprendido, no pensé tener tantos puntos sensibles. ― Sonrió intentando aligerar el ambiente.

 

― Yo tampoco pensé que pudiera ser así en realidad. ―Afirmó el rubio para acariciar la cabeza del moreno.

 

― Por eso te dije que esto solo se quedaría y pasaría aquí porque quiero recuperar a mi mejor amigo. Tampoco tienes que actuar diferente porque esto jamás sucedió, es un trato. ― Rememoró Shikaku mientras bostezaba.

 

― Tienes razón, no debería de preocuparme tanto pero aunque lo neguemos algo ha cambiado hoy. ― Indicó su preocupación.

 

― Somos shinobis, no es el primer secreto que cargamos como tal, así que déjalo así. ― Respondió cerrando los ojos. ― Mejor aprovechemos el tiempo antes de que amanezca, es probablemente que sea la última vez que ambos pensamos en estar junto a otro hombre de esta manera. ― Propuso con picardía. ― Luego tendremos todo el tiempo de estar disculpándonos o sentirnos miserables por engañar a nuestra respectiva esposa.

 

― Nos destrozarán si se llegan a enterar.

 

― Como sea… ¿seguirás hablando de algo por lo que no tendrán que enterarse?

 

― Realmente, ¿quieres volver hacerlo? ― Preguntó Inoichi para ver como Shikaku se encogía de hombros. ― ¿Sigues queriendo estar abajo?

 

― Me es indiferente, no soy alguien que le agrade moverse demasiado y si otro hace todo el trabajo por mí, también está bien porque hace todo más sencillo. Además, aunque quisiera, no estoy en las mejores condiciones para pensar en molerte el trasero. ― Dijo con una sonrisa mientras sentía como el rubio se colocaba sobre él.

 

― No has cambiado nada, sigues siendo tan perezoso como antaño. ― Sonrió Inoichi antes de besar a su compañero para continuar las pocas horas que les quedaban antes de marcharse de ese lugar donde se quedaría un secreto que ellos guardarían con esfuerzo.

 

 

Anterior – Inicio – Siguiente

 

Naruto - Sasuke

    Había necesitado de este enfrentamiento para poder sentirse satisfecho, al igual que mostrar sus emociones y sentimientos en cada golp...