martes, 27 de julio de 2021

Naruto - Kushina


 

Naruto aún no podía creer que frente a él estuviera su madre real, aquella mujer que no conocía ni su nombre, aunque hubiera escuchado toda la historia de cómo Kyubi fue encerrado en su interior en un acto desesperado que supondría convertirlo en un héroe por contener al zorro de nueve colas en su interior pero las cosas no habían transcurrido como desearon sus padres y tenía tantas preguntas y reproches que hacer pero que en ese momento habían desparecido de su mente, sin tener en cuenta que no tenía más tiempo para conocer más a la mujer de largo cabello rojo frente suyo.

 

― Yo… yo te necesité tanto en todo este tiempo. ― Confesó en un hilo de voz el rubio mientras mira a Kushina sintiendo como sus ojos se humedecen porque aquellas palabras salieron de su boca inconscientemente.

 

― Naruto… ― Suspiró con tristeza la pelirroja el nombre del chico porque cuando decidió junto a su esposo entregar sus vidas para salvar Konoha encerrando a la bestia con colas en el interior de su hijo recién nacido, sabían de que Naruto los necesitaría y no estarían ahí para ayudarlo, apoyarlo y ver como crecía.

 

― Realmente me hicieron mucha falta. ― Dijo el rubio con tristeza siendo más consciente de sus palabras y recordando todos aquellos momentos en que no tenía una madre o un padre que lo reprendiera, lo abrazara, lo consolara… ― No os odio por haber tomado la decisión de encerrar al Kyubi dentro de mí, entiendo bien lo que hicieron pero igualmente, estoy feliz ahora mismo por haberte podido conocer.

 

― Lo siento tanto, Naruto. ― Se disculpó Kushina sintiendo sus ojos picar por las palabras de su hijo, así como el hecho de que Naruto estaba llorando y ya no era aquel bebé que recordaba y dejó junto a su marido con una gran responsabilidad. ― Nunca quisimos dejarte solo.

 

― Está bien mamá no tienes que disculparte. ― Afirmó el rubio tomando la mano de la pelirroja y sonriendo levemente. ― Sé que lo hicieron para proteger la aldea y a mí. No había otra forma de hacerlo.

 

― Me gustaría que tu padre estuviese aquí para escucharte porque nos fuimos depositando tantas esperanzas en ti y el temor de que nos odiaras por dejarte con tan grande responsabilidad. ― Kushina limpió las lágrimas que derramaba silenciosamente.

 

― También, me hubiera gustado conocer a chichiue. ― Sonrió Naruto con un poco de tristeza por no ver a su padre ahí. ― Lo admiraba sin saber quién era, deseando ser un día como él. ― Confesó avergonzado.

 

― Te has convertido en todo un hombre, Naruto. No puedo evitar sentir tristeza por no estar a tu lado y disculparme por no verte crecer, hijo. ― Habló la pelirroja mientras se acercaba al adolescente frente a ella. ― Eres un gran chico.

 

― Muchas gracias, mamá, pero no tienes que disculparte por algo así porque no tengo nada que perdonarte. ― Dijo el rubio con una sonrisa mirando a su madre quien sonrió antes de abrazar a su hijo mientras lágrimas salían de sus ojos.

 

― Gracias Naruto. ― Agradeció la mujer entrecortadamente estrechando más el abrazo con su hijo que ya era todo un hombre y no aquel indefenso bebé que había cargado una sola vez antes de morir.

 

Naruto sonrió dejándose abrazar por su madre porque él había anhelado el sentir el abrazo de su madre hasta que finalmente, ahora lo había cumplido y hacía que se sintiera feliz.

 

― Ya debo marcharme junto a tu padre, hijo, pero no olvides que te queremos. ― Se despidió la pelirroja conteniendo más lágrimas que deseaban abandonar sus ojos. ― Estás creciendo fuerte y la mujer que esté a tu lado y se convierta en tu esposa será muy afortunada. ― Sonrió Kushina deshaciendo el abrazo.

 

― Madre… ― Gimió Naruto al percatarse de que no volverí a ver nuevamente a la mujer que le otorgó la vida.

 

― Eres un gran chico y te convertirás en un buen shinobi. Recuerda comer sano y asearte diariamente. ― Aconsejó Kushina mientras sonreía empezando a desvanecerse.

 

Naruto asintió mientras más lágrimas brotan de sus ojos y la pelirroja desaparecía con una sonrisa amable y afectuosa.


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domingo, 11 de julio de 2021

Kages

 

Los Kages de las cinco grandes naciones estaban reunidos, después de lo ocurrido con la sorpresiva aparición de Sasuke Uchiha y la declaración de guerra inminente del enmascarado que se hizo llamar Madara Uchiha, solo era cuestión de horas o quizás minutos para decidir y tomar las medidas adecuadas.

 

― Naruto ya está de camino con Killer Bee, como has predispuesto para la seguridad de los últimos jinchurikis, Raikage. Ellos ahora son nuestra máxima prioridad como únicos jinchurikis que quedan después de que Akatsuki se haya apoderado de todos los binjus. ― Habló Tsunade de mala gana porque no estaba muy convencida de enviar al territorio del Rayo a Naruto para garantizar que estuviera a buen resguardo.

 

― Ellos estarán seguros ahí, su ubicación es secreta y está resguardada por jutsus. Es casi imposible dar con el lugar a no ser que algún shinobi bajo mi mando tenga ordenes de mostrarle donde está. ― Contestó el Raikage.

 

― Ya hemos solucionado el tema de los jinchurikis, deberíamos centrarnos en la amenaza que presenta ese sujeto que dice ser Madara Uchiha y en especial si Sasuke Uchiha está cooperando con él. ― Habló la Mitsukage.

 

― Es imposible que sea Madara Uchiha pero no podemos descuidar sus palabras después de que ha conseguido a casi todos los binjus con la excepción de dos. Confiamos en su palabra Raikage. ― Expuso Oonoki para apreciar el asentimiento de A.

 

― Cierto que no puede ser Madara Uchiha, mi abuelo fue quien se encargó del verdadero Madara Uchiha, hasta el punto de custodiar personalmente su tumba pero como dice el Tsuchikage no podemos quedarnos de brazos cruzados. ― Apoyó la Hokage.

 

― Hay pocas opciones que podamos tomar en esta situación. ― Murmuró Gaara mientras apoya su mentón sobre sus manos.

 

― No sabemos en qué momento el supuesto Madara se le ocurra atacar. ― Habló la Mitsukage.

 

― Yo creo que lo mejor es comenzar a preparar a los shinobis de cada aldea para que entiendan que no nos enfrentaremos a un combate ordinario. ― Agregó Gaara.

 

― De eso no hay duda, Kazekage. Es mejor prevenir que lamentar el no estar preparados para esta guerra, desde el primer Hokage no se ha visto a alguien que haya tenido bajo su mando a los binjus. ― Comentó Oonoki.

 

― Además de prepararnos, creo que lo mejor es que entre todas las naciones trabajemos juntas para derrotar el poder que parece tener este Madara. ― Sugirió Tsunade con preocupación. ― Considero que es momento de dejar por esta vez nuestras diferencias y unirnos, crear una alianza para poder derrotar al enemigo que nos ha declarado la guerra.

 

― Konoha no es el más adecuado para hablar de diferencias y proponer treguas de unión cuando no respetan sus acuerdos de antaño. ― Acusó A mirando a la Senju mientras apretaba sus puños.

 

― No eres el más adecuado para acusar a otros, Raikage, y si no lo recuerdas, fueron ustedes quienes no cumplieron el acuerdo. ― Reprochó la rubia.

 

― ¡BASTA! No es momento de discutir por viejas rencillas sino de hacer algo con respecto al supuesto Madara Uchiha, sea quien sea en realidad porque si en verdad se trata del verdadero Madara Uchiha estaremos en problemas, puedo afirmarlo porque aunque lo vi una vez, pude darme cuenta del poder que desprendía y no será un hueso duro de derrotar aún tenga más de 100 años. ― Recordó Oonoki para detener la disputa de los Kages del Rayo y la Hoja.

 

― El Tsuchikage tiene razón, solo perdemos el valioso tiempo que tenemos cuando deberíamos estar planteando el problema al que nos enfrentamos. ― Añadió la Mitsukage.

 

― Sin duda, esta no será una batalla que se haya realizado antes en la historia, cuanta con el poder de casi todos los binjus y no podemos dejar que se apodere de los demás. ― El Kazekage miró a todos los presentes.

 

― El País del Hierro aportará su fuerza samurái a esta guerra shinobi. ― Interrumpió Mifune que había permanecido en silencio escuchando a los grandes líderes ninjas presentes. ― Puedo comprender la magnitud de la gravedad de este asunto y por lo tanto, aunque los samuráis no estamos implicados directamente, también es nuestro deber impedir que alguien con tal poder haya declarado la guerra que afectará a todos sin distinción.

 

― Sin embargo… necesitamos de la aprobación de los Daimyou, como de su apoyo económico para poder hacer frente a este Madara Uchiha. ― Dijo Mei con agotamiento por tener que hacer trámites con los Daimyou.

 

― Enviemos un pergamino a cada Daimyou  con nuestra petición. ― Incitó Oonoki. ― Mientras más nos apresuremos con esto, podremos prepararnos mejor para la batalla.

 

― También, hay que darle aviso a nuestras aldeas para que tomen las medidas oportunas. ― Interrumpió la Mitsukage.

 

― Ya que trabajaremos en conjunto, necesitamos que nuestros estrategas se conozcan y trabajen juntos para decidir la mejor forma de afrontar esta guerra. ― Planteó Gaara. ― Como, igual, necesitaremos un punto clave donde todos los shinobis de cada aldea se reúna.

 

― Esas son palabras demasiado grandes para que alguien tan joven como usted, Kazekage. ― Habló el Raikage. ― No tienes la experiencia de las verdaderas guerras y necesitamos de estrategas bélicos adecuados que cuenten con el conocimiento suficiente para afrontar una guerra de esta magnitud.

 

― Tampoco conoce la crueldad en su máximo poder, Raikage. ― Recordó Mei mientras se cruza de brazos. ― Si la experiencia es algo a tener en cuenta, Tsuchikage y Hokage sama son los más adecuados en asesorarnos sobre ello. ― Señaló la kunoichi de vestido azul.

 

― Si a Mifune san no le molesta, recomiendo el País del Hierro como la base de esta unión y poder enfrentar esta amenaza ya que es el más adecuado por no ser un territorio shinobi. ― Propuso Tsunade para dirigir sus ojos castaños al líder de los samuráis para aligerar la tensión que parecía haber en la sala.

 

― No hay problema con tener aquí la central de operaciones. ― Aceptó Mifune.

 

― Entonces, solo falta hacer y enviar el pergamino a los Daimyou mientras organizamos nuestro plan de defesa y ataque. ― Expuso Tsunade cuando el líder de los samuráis les dio su aprobación de que el País del Hierro fuera la cede shinobi para la batalla a iniciarse. ― Tal vez, el Kazekage sea joven, Raikage, pero nunca subestime a un buen shinobi por su edad, puede sorprenderse de lo que puede realizar. ― Alegó Tsunade sabiendo lo habilidoso que era Gaara y no por nada se le había dado el cargo de Kazekage a temprana edad.

 

― No defienda tanto a quien en un futuro podría ser su enemigo, Tsunade porque sé muy bien que actualmente tienen una gran amistad con la Arena pero nada dura tanto. ― Respondió A con el ceño fruncido mientras se cruza de brazos y terminar chasqueando la lengua con fastidio.

 

― Pasaré por alto esa insolencia. ― Gorgoteó la rubia con fastidio. ― Es más importante ocuparnos en planear una defensa que en pelearnos entre nosotros.

 

― Parece que no hay momentos para jugar, Raikage. ― Rió Mei mirando al líder del País del Rayo ante las palabras de la Hokage.

 

― Si no hay más temas que abarcar y estamos todos de acuerdo sobre lo hablado, considero que debemos comenzar en establecer el comunicado a los Daimyou mientras empezamos a reunir nuestra fuerza shinobi para detener la amenaza que presenta el enmascarado. ― Indicó Mifune para ver como todos los demás presentes asentían e iniciar con los preparativos de una guerra.


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lunes, 14 de junio de 2021

Obito - Sasuke

 

 

Obito estaba furioso, no solo Sasuke había fracasado en su misión de capturar al jinchuriki de ocho colas sino que también, había interrumpido en la reunión de los Kages de las cinco naciones shinobis solo para asesinar a Danzou.

 

Obito llevó una mano a su cabeza, no es que el adolescente no fuese predecible con su actuar pero si no llegaba a tiempo hubiera perdido al jinchuriki del nueve colas y el plan que Madara le encomendó no podría realizarse.

 

― No puedes hacer todo lo que quieres por capricho. Aprende a controlar tus emociones inmaduras. ― Regañó el enmascarado

 

― ¡CALLATE! Tú no entiendes nada. ― Contraatacó el chico.

 

― No creas que no sé por lo que estás pasando hora que descubriste lo que le ocurrió a tu hermano, lo que hizo Konoha pero comportarse tan impulsivamente sin medir las consecuencias no es la mejor opción, aun cuando ni has podido capturar al ocho colas. ― Recordó el mayor mostrando el Sharingan tras su máscara.

 

― ¡CALLA! ― Demandó Sasuke mostrando su Sharingan para mostrar en respuesta al enmascarado.

 

― Deberías apreciar más tu miserable vida, podría matarte si quisiera. ― Obito amenazó después de terminar de reír a carcajadas al saber que aquel acto solo era para mostrar que no le temía. ― Quien diría que tantos años entrenando con Orochimaru parece que no te han servido para nada. Recuerda que no has podido cumplir tu venganza hacia tu hermano porque Itachi estaba enfermo y aun así, murió al agotar sus energías no por tus ataques débiles. Continuar siendo negligente hará que el jinchuriki de nueve colas logre te venza con un soplido. ―Terminó de decir par reírse y esquivar el ataque que lanzó el menor.

 

Sasuke atacó al hombre enmascarado porque no iba a tolerar que se burlara de él de esa manera.

 

― Guarda tu fuerza, no soy yo a quien debes volcar toda tú ira. ― Se mofó el mayor de los morenos. ― Cuando tus heridas terminen de sanar quizás ya todo habrá comenzado.

 

― ¿Qué planeas hacer? ― Preguntó Sasuke frunciendo el ceño.

 


― Es obvio… hacer los preparativos y terminar el trabajo con el que ni tu hermano mayor ni tú, habéis cumplido. ― Agregó de forma casual.

 

― TÚ… ― Arrastró en voz elevada la palabra Sasuke.

 

― Ahorra tu saliva y ocúpate en recuperarte para que hagas tu parte en el plan.

 

Sasuke chasqueó la lengua molesto con el enmascarado ya que entendió que le había dicho débil y era todo menos endeble.

 

― Y por favor, comienza a usar un poco más el cerebro, Sasuke. ― Añadió Obito con un toque de burla. ― Porque si te sigues guiando por tus emociones vas a terminar perdiendo en cada batalla o quizás mueras. No desperdicie todo el empeño que Itachi puso en ti, protegiéndote y cuidándote como para que mueras con errores tan insulsos.

 

Sasuke prefirió no responder y solo se dio la vuelta para volver a recostarse en aquel catre.

 

― Si te portas como un niño bueno, te puedo dar algo que te puede hacer más poderoso una vez logre mi objetivo. ― Informó Obito sabiendo que el menor intentando captar su interés.

 

― Nada de lo que puedas ofrecerme es de interés. ― Contestó el adolescente.

 

― ¡Qué carácter!

 

Sasuke bufó antes de marcharse por uno de los siniestros pasillos.

 

― No importa, haga lo que haga no cambiará el plan. ― Afirmó Obito cruzándose de brazos.

 

― ¿Cómo puedes estar seguro? ― Preguntó la mitad de Zetsu surgiendo de la pared rocosa. ― Podría ser un obstáculo.

 

― Está confundido al conocer la verdad sobre Itachi, no confiará en nadie con facilidad y debido a ello, debe de sentir resentimiento por Konoha, sí que cualquier cosa que desee hacer, es más probable que se trate en vengar a su hermano que en estar incomodando en el plan. ― Respondió Obito.

 

― Está cegado por el dolor. ― Aportó la mitad oscura de Zetsu.

 

― Sentiría lástima si pudiera saber qué es eso ante su conveniente situación emocional. ― Habló nuevamente la mitad blanca de Zetsu.

 

― ¡VAMOS! Hay que hacer los preparativos para comenzar. ― Ordenó Obito.

 

 

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domingo, 6 de junio de 2021

Sakura - Sai - Kiba - Rock Lee

 

 

El grupo de shinobis caminaba en silencio de regreso  a Konoha porque se había apresurado al País del Hierro en busca de Naruto para hacer que desistiera de su obsesión de llevar de vuelta a Sasuke Uchiha a Konohagkure no Sato después de comprender que la organización de Akatsuki era un problema más importante en resolver que seguir buscando a alguien que había decidido abandonar la villa para aliarse con el enemigo por su propia decisión.

 

Los chicos no dejaban de cruzar sus miradas que terminaba en la espalda de la única mujer del grupo después de presenciar lo ocurrido y sin lograr el objetivo de que Naruto comprendiera que debía regresar con ellos.

 

― Realmente… ¿eso fue lo mejor qué se te ha podido ocurrir decirle para intentar que viniera de regreso con nosotros a Konoha y se olvidase de perseguir a Sasuke kun? ― Preguntó Sai rompiendo el incómodo silencio de lo sucedido minutos atrás cuando habían encontrado el paradero del Uzumaki junto a Kakashi y el capitán Yamato.

 

― Yo también pensé que tendrías un plan mejor. ― Farfulló Kiba con molestia por la pérdida de tiempo que había resultado ir en busca de Naruto para no lograr hacerle entender que debía dejar de perseguir al Uchiha.

 

― No es como si vosotros ayudarais demasiado o tuvierais un plan mejor. ― Acusó la chica de cabello rosa.

 

― Pensé que realmente Sakura san estaba declarando su amor a Naruto Kun, eso fue muy doloroso. ― Afirmó con tristeza y dramatismo el chico de ojos redondo.

 

Sai y Kiba se miraron por un instante antes de soltar una risa por todo lo ocurrido.

 

― Naruto, te amo… ― Intentó imitar Kiba la voz de la kunoichi.

 

― Odio a la gente que se miente a sí misma. ― Repitió Sai lo dicho por Naruto para oir la risa de Kiba.

 

― Siempre te vi como la inteligente del equipo 7 pero ahora no sé qué pensar… ― Habló Kiba sin dejar de reír a carcajadas mientras enjuagaba las lágrimas que habían salido de sus ojos y sostenía su panza con la mano por lo fuerte que reía.

 

― ¿De verdad, Sakura? Siempre te das mérito de ser más inteligente que Naruto pero has tenido que recurrir a algo como el que te acabas de enamorar de Naruto, ¿pensabas que iba creer algo así? ― Comentó Sai mirando a su compañera de ojos verdes en espera de una respuesta.

 

― ¡OIGAN! No se burlen de Sakura san, ella hizo lo que pudo para convencer a Naruto kun. ― Defendió Lee a su amor platónico.

 

― No puedes pedirnos eso, Lee. Todo fue muy chistoso y es obvio que ha subestimado a Naruto, él no es tan idiota como para que fuera a creerse algo así y se ha pasado. ― Contestó el Inuzuka aun riendo.

 

― Podéis reíros todo lo que queráis pero ninguno dijo ni hizo nada, solo os habéis quedado mirando a ver qué pasaba. Ni intentasteis convencer a Naruto, todo me lo dejasteis a mí. ― Acusó nuevamente la Haruno con molestia.

 

― Fue valiente lo que hiciste Sakura san y yo si creí que te estabas confesando a Naruto kun. ― Apoyó Rock Lee con lágrimas en los ojos.

 

― Dijiste que tú te ocuparías de Naruto. ― Recordó Sai poniendo su mano derecha a la cadera con su mirada fija en la chica de cabello rosa. ― Es posible que Naruto no sea muy inteligente pero es ir demasiado lejos el creer que podrías convencerlo con esa declaración cuando no has dejado de rechazarlo y golpearlo cada vez que te pedía una cita. En los libros dice que el amor son caricias y los enamorados no se golpean.

 

― ¿De verdad hay libros de ello? ¿Y por qué lees sobre eso? ― Preguntó un confundido Kiba mirando a Sai.

 

― Sí, estoy intentando comprender los sentimientos y emociones para poder mejorar mis lazos con mis amigos. ― Respondió sincero Sai dejando atónito al Inuzuka.

 

― No todo lo que está escrito en los libros es real, Sai y alguien que no sabe ni de sus propias emociones puede juzgarme así. No lo entiendes. ― Aseguró Sakura apretando los puños.

 

― ¡Sakura san! ― Gritó Lee al ver el enfado de la chica de cabello rosa.

 

― Quizás no se entere de que emoción está pasando o sentimientos esté teniendo hacia alguien pero lo que dijo es cierto, lo golpeas constantemente. No había forma que te fuera a creer de qué te enamoraste de él. A los hombres nos gustan chicas amorosas no queremos una mujer violeta que nos mande al hospital. ― Argumentó Kiba mientras bajaba del lomo de Akamaru, quien ladró a lo dicho por su dueño.

 

― Eso no es cierto, Kiba. A mí no me importa si Sakura san me golpea. ― Dijo con un pequeño sonrojo el cejotas del grupo.

 

― Lee, hay excepciones como tú pero la mayoría no queremos que nos golpeen por cualquier cosa. ― Aclaró Kiba girando los ojos porque no necesitaba saber que su compañero era masoquista.

 

― Tal vez en lo que hay en los libros no sea completamente real pero al menos una parte debe serlo y no sabré diferenciar las emociones pero si te puedo decir que gracias  a Naruto kun he podido conocer algunas de ellas. En especial, creo que el amor puedo comprenderla. ― Aseguró Sai. ― Naruto parece un poco lento sobre este sentimiento pero considero que lo que pasa es que Naruto ama a Sasuke aunque tal vez, no se ha dado cuenta de que lo hace.

 

― ¿¡QUÉ!? ― Exclamaron todos al escuchar las últimas palabras de Sai.

 

― ¿No me digan que no os habéis percatado de ello? ― Preguntó confundido Sai mirando a todos por la reacción que tuvieron.

 

― Retira esas palabras, Sai. Naruto no tiene ese tipo de sentimientos hacia Sasuke kun. ― Ordenó Sakura molesta por atrever a decir algo de esa magnitud el chico de RAIZ.

 

― Naruto puede ser un idiota pero no tiene ese tipo de sentimientos hacia Sasuke. ― Coincidió Kiba con el rostro crispado por la repentina afirmación de una posibilidad de un amor entre Naruto y Sasuke. ― No digas cosas como esas a la ligera, puedes crear un problema. ― Pidió frunciendo el ceño al recordar a su compañera de equipo que estaba del Uzumaki desde hacía mucho tiempo.

 

― Naruto kun no tiene ese tipo de gustos porque es mi rival en el amor de Sakura san. ― Indicó Rock Lee con un sonrojo al nombrar a su amada de cabello rosa mientras se llevaba las manos al rostro.

 

― Pero… ― Intentó hablar Sai nuevamente.

 

― ¡YA DEJÁLO, SAI! ― Gritó Haruno antes de golpear una roca a su lado que terminó desapareciendo ante la descomunal fuerza de la kunoichi. ― Deja de leer ese tipo de libros absurdos. Está claro que no son adecuados y estás diciendo tonterías. Naruto no siente más que amistad hacia Sasuke kun y también es su rival como shinobi. Además, yo le hice prometer que trajese de regreso a Sasuke kun pero ese idiota no entiende que hay promesas que deben romperse porque no se pueden cumplir.

 

― Sakura san está en lo correcto. Los lazos que siente Naruto kun hacia Sasuke kun los entiendo perfectamente porque a todos nos pasan que tenemos un rival. Yo siento que mi rival es Neji y aunque no sé qué es perder a un compañero de tu propio equipo si comprendo el que un ninja de Konoha haya desertado por los engaños de Orochimaru como ha pasado con Sasuke kun. Así que puedo saber qué es lo que puede sentir Naruto kun y el por qué quiere traer de regreso a Sasuke kun a Konoha. ― Argumentó Rock Lee.

 

― No, no lo voy a retirar. Según los libros dice que solo es cuestión de observar en las expresiones de las personas para saber que se aman y todos ustedes parecen no querer ver. Yo no veo que Naruto quiera cumplir una promesa. ― Espetó Sai un poco frustrado. ― Los libros dicen que el amor no sabe de género, edad, condición, procedencia, clase y todas esas cosas, por lo que puede ocurrir de cualquier forma y en cualquier momento. ― Memoró. ― Todos pueden querer creer que Naruto tiene obsesión de traer a  Sasuke a causa de una promesa que le hizo a  Sakura y por qué cree que aún son amigos. ― Apretó los puños. ― ¿Realmente piensan que alguien haría tanto por una persona que solo piensa que es su amigo? ― La pregunta salió de su boca ligereza mientras recordaba cuando los había visto en la guarida de Orochimaru. ― Si tan equivocado están los libros no podré entender los lazos humanos pero también es posible que sean ustedes quienes no quieran comprender y en verdad que Naruto siente algo más que amistad por Sasuke.

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Sakura no sabía que decir, había cierta lógica a las palabras de Sai y si existía la posibilidad solo hacía que sintiera como su corazón doliese. Ella no había elegido de quien enamorarse y escuchar esas palabras solo dolían, deseaba llorar pero no lo iba hacer, no cuando se trataba de algo que no podía comprender o solo se trataba de la imaginación de Sai que retorcidamente había emparejado a Sasuke kun con Naruto románticamente.

 

― ¡NO DIGAS ESTÚPIDECES! ¡ES RARO Y… ASQUEROSO! ― Gritó Kiba mientras se abrazaba a sí mismo.

 

― Sai, puede que tú tengas esos pensamientos acerca de Naruto kun y Sasuke kun pero no lo digas cuando no puedes saber porque Naruto kun no ama a Sasuke kun de esa manera romántica. ― Habló el cejotas.

 

― Cierto, no los conoces tanto como nosotros. Ellos son rivales y quizás estás confundiendo y mezclando lo que has visto con lo escrito  en esos libros que lees. ― Murmuró Sakura que vio como el chico Inuzuka asentía a sus palabras.

 

― Así es. ― Secundó Rock Lee. ― Estás equivocado con las emociones porque no entiendes lo que es tener un amigo que a la vez es tu rival.

 

― Es posible que hayas tomado alguno de esos libros raros para leer y te ha creado pensamientos equivocados. ― Dedujo Kiba mientras sentía un escalofrío l recordar ver un manga donde dos chicos hacían cosas desagradables entre ellos.

 

― Cierto… todo es un error. ― Concluyó la charla la kunoichi. ― Será mejor que nos apresuremos en marcharnos ya o tendremos problemas por seguir aquí. ―  Recordó Sakura para comenzar a alejarse.

 

― Sí hemos pasado demasiado tiempo en este lugar. ¡VAMOS AKAMARU! ― Indicó Kiba volviendo a subir sobre el lomo del enorme perro para seguir a la chica de cabello rosa.

 

― ¡NO ME QUEDARÉ ATRÁS! SAKURA SAN VERÁ COMO ARDE MI FLOR DE LA JUVENTUD! ― Gritó con ánimos Lee para seguir a sus compañeros.

 

― Parece que tengo que aprender más sobre las emociones humanas. ― Sonrió Sai para marcharse del lugar siguiendo a sus compañeros ninjas.

 

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sábado, 29 de mayo de 2021

Obito - Kabuto

 

 

Kabuto se acercó con precaución, sabía por Orochimaru que la persona frente a él realmente el cerebro de Akatsuki, incluso había originado todo para que la organización sea la que es en la actualidad. Además, Orochimaru sospechaba de que había manipulado al Kage del País de la Niebla aunque solo era una suposición sin verdaderas pruebas pero no parecía que dicho pensamiento no era demasiado fantasioso.

 

― Entonces… ¿Aceptas mi alianza contigo? ― Preguntó el hombre de cabello claro al enmascarado.

Tobi (Obito) and Kabuto | Akatsuki, Madara uchiha, Itachi 

― Es que tengo opciones después de lo que me has mostrado. ― Rezongó mirando al fiel subordinado de Orochimaru mientras apretaba los puños.

 

― No te lo tomes de forma personal, yo tengo mi propio objetivo y lo que planeas hacer solo es una forma de que logre lo que deseo más rápido. Además, no le diré a nadie. ― Sonrió con malicia Kabuto.

 

― Parece que eres aún peor que Orochimaru. ― Afirmó con seriedad Obito.

 

― Es un placer para mis oídos escuchar tal alabanza pero no deberías de pensarlo mucho, tendrás con mi ayuda la fuerza y solo Orochimaru sama y yo conocemos este jutsu prohibido que creó el segundo Hokage. ― Advirtió Kabuto.

 

― En eso debo darles merito… ― Comentó el hombre con máscara naranja. ― Quien iba a decir que maestro y alumno serían buenos en realizar estos complejos jutsus perdidos del Segundo Hokage aunque… tú lo has perfeccionado. No sé si Orochimaru san estaría orgulloso o celoso de que su alumno lo haya superado.

 

― Muchas gracias por apreciar mi talento pero si no hubiera sido por Orochimaru sama, no hubiera podido ser el shinobi que soy hoy. ― Indicó Kabuto sonrió levemente con sorna al escuchar las palabras del hombre que se hacía llamar Tobi.

 

― Bien, aceptaré tu propuesta porque pensándolo mejor, tendré mucho más fuerza de la que tengo actualmente.

 

― No es necesario hacer un ejército cundo se puede traer shinobis del pasado. No obstante… Deja que sugiera que no demore demasiado en emprender esta batalla, quizás esperar pueda parecer la opción más conveniente pero no es la más asertiva  cuando prácticamente su organización ha quedado destruida. ― Espetó Kabuto ocultando su rostro con la capucha de su capa.

 

― No es importante si se logra obtener el objetivo. Es lo único que cuenta. ― Aclaró molesto para mirar a la lejanía mientras el Sharingan resplandeció por el único agujero ocular que poseía la máscara que porta.

 

― No puedo discutir ese hecho pero estaré esperando la señal y prestaré mi poder aunque no me detendré tampoco ante la oportunidad de ejecutar mi porpio propósito en medio de este alboroto. ― Advirtió con voz seria el hombre de cabello gris.

 

― No es de mi interés lo que quieras hacer mientras no interfieras en mis planes y solo uses el Edo Tensei para mí.

 

― Claro, hemos hecho un trato. Te prestaré mi fuerza para que tu objetivo se realice. ― Afirmó con una pequeña sonrisa divertida. ― Solo quería informarte una vez que haga mi trabajo, no cuentes más conmigo porque tengo mis propios planes.

 

― Espera a mi señal, entonces y comienza a ponerte manos a la obra, si necesitas algo no duces en informarme. ― Agregó el enigmático Akatsuki.

 

― Te lo haré saber si es necesario. ― Habló sin borrar la sonrisa de su rostro.

 

― Por cierto… Kabuto kun. ― Llamó el enmascarado justo en el instante que el hombre de cabello claro empezaba a alejarse. ― Podría encargarte de traer a cierto ninja que fue un experimento de Orochimaru san, tengo conocimiento de que usó las células del Primer Hokage en él y el único superviviente de dicho experimento.

 

― No creo haya necesidad de recuperar experimentos fallidos como ese. ― Respondió con cautela el hombre de lentes sin saber muy bien para que desearía alguien a un experimento que salió mal.

 

― No te preocupes demasiado sobre si resultó no cumplir las expectativas de Orochimaru san porque nos es necesario para poder llevar a cabo el plan si hay que traerlo a él. ― Obito se vio en la obligación de pronunciar aquellas palabras que detonaba poder para el astuto chico frente  él.

 

― Debo suponer que eran ciertos los sobre el primer Hokage y… ― Una sonrisa se estaba volviendo a formar en el astuto rostro de Kabuto al comprender el hecho cuando fue interrumpido por el otro hombre.

 

― No te precipites y no pienses tanto, mocoso. Las cosas pueden no ser exactamente cómo crees y los rumores buscan cubrir secretos o verdades. ― Advirtió antes de marcharse del lugar el enmascarado.

 

― ¡Vaya, vaya! Parece que los rumores que no aparecen en los libros de historias si deben de tener bastante peso de realidad a como se piensa. Lástima que el Primero esté atrapado en el Shinigami y no pueda traerlo con el Edo Tensei. ― Murmuró Kabuto antes de marcharse en busca del hombre al que se refería el enmascarado.

 

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miércoles, 19 de mayo de 2021

Naruto - Konohamaru

 

 

El ataque de Pain había dejado un enorme cráter en Konoha y aunque la llegada de Naruto había resuelto con la victoria de Konoha hacia Akatsuki, nadie disfrutó el haber vencido al líder de la organización de capas con nubes rojas.

 

Naruto había descubierto, amargamente, que detrás de Pain estaba Nagato, un ex discípulo de Jiraiya y se había corrompido por el dolor causado por la pérdida de su amigo, Yahiko.

 

Sin embargo, Naruto continuaba con la búsqueda de Sasuke porque él no podía faltar a  su promesa de regresarlo a la aldea y por ello, había tomado su capa para ir hasta el País del Hierro donde había llegado la noticia de que el Uchiha se encontraba cerca de la tierra de los samuráis.

 

― Naruto no niichan, no te vayas. ― La voz angustiada de un joven apareció deteniendo al rubio que se disponía a marcharse junto a su sensei y capitán de equipo.

 

― ¿Konohamaru? ― Nombró con sorpresa y duda al percatarse del chico más joven para sentir como el chico se lanzaba hacia donde estaba él.

 

― No quiero que te vayas Naruto no niichan. ― Pidió el joven Sarutobi abrazando con fuerza la cintura del rubio.

 

― Konohamaru… ― Naruto sonrió levemente al sentir el abrazo del menor y conociendo aquella reacción después de lo ocurrido, era normal que Konohamaru no se sintiera seguro. ― Regresaré, no voy muy lejos, dattebayo. ― Prometió agrandando su sonrisa.


Naruto: 10 Questions About Konohamaru, Answered | ScreenRant 

― No quiero que te vayas, Naruto no niichan, es peligroso y la aldea… ― Se mordió el labio inferior para apretar el abrazo en el rubio mientras pensaba que la llegada de aquel Akatsuki iba a destruir y acabar con todos los habitantes de Konoha.

 

― Somos shinobis, Konohamaru, dattebayo. El peligro está y estará presente en todas las misiones que hagamos pero eso no puede asustarnos o perderemos todo lo que nos importa, dattebayo. ― Recordó el rubio al joven Sarutobi mientras lo alejaba un poco de él. ― Entiendo que tengas miedo después de lo ocurrido pero no volverá a pasar. Estaré aquí para impedir que suceda, dattebayo. ― Aseguró observando como el chico más joven sorbí por la nariz.

 

― Naruto no niichan… ― Intentó hablar Konohamaru.

 

― Sé que tú has hecho un gran trabajo y me ayudaste a que pudiese llegar a tiempo, dattebayo. ― Guiñó un ojo a Konohamaru intentando dar ánimos al más joven.

 

― Tuve un gran  maestro, Naruto no niichan… ― Konohamaru comentó con las mejillas pintadas de rojo después de escuchar el alago del Uzumaki pero no puedo evitar el hacer un puchero como un acto reflejo y algunas lágrimas escapaban de sus ojos porque realmente tenía miedo de que algo similar ocurriera o el rubio no regresara más.

 

― Sí… sí…. No tienes que preocuparte. ― Naruto revolvió el cabello de Konohamaru para suspirar al observar como el pequeño adolescente no podía contenerse. ― Regresaré, dattebayo. Prometo que volveré y te podré seguir mostrando jutsus geniales pero en mi ausencia es tu deber proteger la aldea, dattebayo. Confió en ti para ello. ― Dijo con una pequeña sonrisa.

 

Konohamaru asintió con la cabeza mientras limpiaba bruscamente su rostro pero aun así, no deseaba que Naruto saliera de Konoha después de lo ocurrido que había dejado sembrado la incertidumbre en su interior.

 

― Tengo que regresar para ser Hokage y puedas verlo, dattebayo. ― Añadió Naruto antes de alejarse de Konohamaru y logrando aportar un poco de confianza en el joven shinobi.

 

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lunes, 17 de mayo de 2021

Tsunade - Shizune II

 

Habían pasado demasiados imprevistos en los últimos días como la aparición de miembros de Akatsuki en el País del Fuego con más frecuencia, la muerte de Asuma Sarutobi, la inestabilidad que estaba pasando el mundo shinobi, el nuevo y destructivo rasengan de Naruto, la noticia de la muerte de Jiraiya y la decisión de Naruto de ir a entrenar con los sapos.

 

La llegada de un miembro fuerte de la organización de Akatsuki era una previsión anunciada desde que comenzaron atrapar binjus y jinchurikis. Sin embargo, Konoha estaría preparada para cuando llegara alguien vistiendo una capa de nubes rojas, gracias a la información recabada por Jiraiya, quien dio su vida para proteger su villa natal.

 

La batalla producida con Pain, casi había logrado que Tsunade muriese porque el combate había sido más duro de lo que la rubia había imaginado e incluso, ella misma se sentía sorprendida de que hubiese podido sobrevivir después de dicho encuentro.

 

Tsunade aún recordaba la última imagen que sus ojos presenciaron, así como los pensamientos fugaces que surcaron su mente en los que estaba depositando todas sus esperanzas en Naruto. Estaba segura de que el chico se convertiría en Hokage porque había visto en él la voluntad de fuego de que tanto hablaba su abuelo y Dan.

 

― ¡TSUNADE SAMA! ― Gritó Shizune entrando en la tienda con los ojos húmedos por las lágrimas de felicidad que retenía para no seguir derramando desde que el día anterior había despertado la Senju en un demacrado estado. ― He traído algo de comida.

 

― ¿Có… Cómo están todos? ― Habló con agotamiento y la garganta demasiado seca la quinta Hokage.

 

Shizune observó a su maestra mientras hablaba e intentaba incorporarse en la cama y solo negó con una sonrisa condescendiente mientras acercaba un vaso de agua para que pudiera refrescar su boca y garganta.

 

― Ahora todo está bien, Tsunade sama. Naruto kun venció a Pain y estamos trabajando en restaurar Konoha. ― Informó la morena.

 

― Así que ganó… Ese mocoso se ha vuelto muy fuerte. ― Comentó con una sonrisa de orgullo al conocer que Naruto había vencido al Akatsuki. ― Se convertirá en un gran Hokage… ― Afirmó complacida la Senju.

 

― Sí… él será un buen shinobi. ― Dijo la mujer de cabello oscuro.

 

Hubo un largo tiempo sin hablar mientras Shizune ayudaba a la Senju a comer, puesto que el estado de Tsunade no dejaba de ser inestable y vulnerable.

 

― ¿Quién está tomando las decisiones de la aldea? ― Preguntó repentinamente Tsunade dejando que Shizune la arropara y consciente que en su estado debía haber tomado las riendas dirigentes alguien hasta que ella pudiera volver al puesto y normalmente, se trataba de la persona que sería propuesta a ser el o la siguiente Hokage.

 

― Eso… no debería preocuparse por ello ahora. ― Intentó cambiar el tema la mujer de cabello corto.

 

― Shizune… ― Tsunade la llamó demandando la información mientras tomaba a su asistenta de la muñeca.

 

― En estos momentos… Los ancianos están reunidos con los jefes de clanes de Konoha y el Daimyou. ― Reveló Shizune.

 

― Esos ancianos… Seguro intentarán convencer a los demás y buscarán cualquier argumento para revocar mi puesto a cualquiera… Lo han estado intentando hacer desde que me entregaron el puesto de Hokage porque no sigo sus exigencias egoístas. ― Habló con molestia la rubia.

 

― Tsunade sama… Hay dos posibles candidatos para tomar el puesto. ― Comenzó hablar sin saber si sería conveniente contarle pero sabía que pronto se enteraría la rubia y le reprocharía no haberle comunicado lo que estaba sucediendo. ― Pero los jefes de los clanes no están muy convencidos de uno de los candidatos.

 

― ¿Quiénes son… Shizune? ― Inquirió Tsunade después de escuchar que habían decidido retirarla del puesto de líder de la villa.

 

― La opción de los ancianos es Danzou Shimura por la consideración que tuvo el segundo de haberlo propuesto como Hokage en el pasado y el candidato propuesto por los líderes de clanes es Kakashi san. ― Indicó la mujer de cabello negro en espera de que la reacción de la rubia no fuera muy exorbitante debido al estado débil en el que se encontraba.

 

― ¡ESE MALDITO VIEJO! ―Exclamó la rubia con furia porque conocía algunos de los secretos de Konoha y lo que la existencia de ese hombre ha causado. ― Espero… que Homura y Koharu no hagan la ineptitud de realmente promover a Danzou para Hokage porque si él… si él es elegido será la perdición de Konoha. El Daimyou tiene que elegir a Kakashi para que Konoha continúe trasmitiendo la voluntad del Fuego.

 

― Tsunade sama… Cálmese, por favor. Ha despertado de un estado de salud difícil. ― Rogó Shizune con preocupación.

 

― No puedo estar tranquila… No cuando acabo de saber que el destino de Konoha está en las manos de esos vejestorios que piensan más en su bienestar. ― Tsunade escupió molesta gastando demasiada energía en el proceso que la hizo sentir un leve mareo.

 

― Pero no es bueno que se altere. Hace unas horas que salió de un estado crítico donde su vida ha corrido peligro. Además, no podemos hacer nada con lo y hecho por el consejo de Konoha pero debemos confiar que la propuesta de los jefes de clan primigenios sea escuchada. El ataque de Akatsuki y el estado en el que ha quedado la villa ha sido devastador para todos. Es una fortuna de que las bajas sean más materiales que pérdidas de personas. ― Intentó hacer comprender a su maestra.

 

― Eso… no creí que después de la información cedida por Jiraiya… Akatsuki pudiera llevarnos a esta tesitura… Convocar una reunión urgente para elegir un nuevo Hokage cuando aún no he dimitido ni he delegado el puesto. ― Apretó la manta que la resguarda.

 

― Lo ocurrido con Akatsuki en Konoha ha propiciado todo esto. ― Musitó la mujer más joven. ― No sabíamos sí… ― Shizune no pudo contener más sus emociones y se lanzó en abrazar a la rubia con lágrimas en los ojos. ― Estaba tan preocupada por usted… Todos estábamos tan preocupados. ― Lloró Shizune.

 

― Realmente, pensamos que la perderíamos Tsunade sama. ― Dijo Shizune abrazando un poco más fuerte a la rubia.

 

Tsunade se sorprendió al sentir el abrazo de la azabache y una pequeña sonrisa se le dibujó en sus labios y palmeó un poco la espalda de su asistenta para calmarla.

 Shizune | Naruto Wiki | Fandom

― Tranquila, Shizune… Me quedaré por aquí por más años de los que puedas pensar… tengo que atormentarte un poco más. ― Bromeó la rubia. ― No voy a morir tan fácilmente... ― Aseguró confiada la rubia con una sonrisa porque pretendía estar ahí para cuando Naruto se convirtiera en el nuevo Hokage ya que contaría con su apoyo.

 

Shizune asintió mientras daba una pequeña risa al escuchar a su maestra.

 

― Me alegra saber que las bajas hayan sido mínimas porque se acerca… un tiempo difícil mientras Akatsuki continúe existiendo. ― Susurró la rubia.

 

Las dos mujeres quedaron en silencio porque no había forma de rebatir esas palabras.

 

― Tsunade sama, descanse un poco. Iré a ver a otros pacientes. ― Informó Shizune mientras se llevaba la bandeja con el plato vacío para recibir un asentimiento de la rubia.

 

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domingo, 25 de abril de 2021

Jiraiya - Tsunade

 

Jiraiya había regresado a Konoha y fue en busca de la Hokage y amiga, Tsunade Senju, pero para su sorpresa, la rubia no se encontraba en la Torre Hokage de donde parecía no salir.

 

Sin embargo, Jiraiya no tardó en encontrarla en el interior de un bar tomando sake.

 

― ¡YO… TSUNADE CHAN! ― Saludó el hombre para encontrarse con dos miradas sobre su persona. ― ¿Te importa qué te acompañe a beber? ―Preguntó con una sonrisa.

 

― Pero Jiraiya sama… ― Empezaba a reprochar Shizune que intentaba que Tsunade regresara a la Torre Hokage.

 

― Por supuesto, siempre es bueno beber por algo o con viejos amigos. ― Aceptó la rubia interrumpiendo a la morena.

 

― Yo estaré con ella. ― Habló el hombre de largo cabello blanco a Shizune que parecía protestar. ― No todo puede ser trabajo.

 

― Está bien. ― Se rindió la kunoichi de pelo negro para marcharse del lugar.

 

― ¡EH! ¿Qué estabas insinuando? Sé cuidarme sola. ― Recordó a su amigo con molestia.

 

― Lo siento, lo siento… no quería ofenderte pero quería pasar un rato junto y conservando de los viejos tiempos. ― Sonrió el Sannin de los sapos mientras hacía una indicación a uno de los camareros para que le trajera alcohol.

 

―Ya eres todo un viejo, Jiraiya. ― Habló Tsunade al escuchar las palabras nostálgicas de su amigo.

 

― Mira quién habla… ― Susurró recordando que ambos tenían la misma edad.

 

― Pasaré por alto que me llamaste vieja, idiota… ― Dijo la rubia antes de darle un trago a su sake.

 

― Viviré un día más, gracias a tu misericordia. ― Bromeó el hombre de cabello blanco entre risas.

 

El mesero llegó con lo pedido y Jiraiya no perdió en servirle una copa.

 

― Antes todo parecía muy fácil, cuando los tres estábamos juntos combatiendo hombro con hombro, bajo las órdenes de Hiruzen sensei. ― Aprecia Tsunade removiendo el líquido que iba a ingerir. ― Me gustaría regresar a esos momentos cuya única preocupación era cumplir la misión y regresar con vida.

 

― En realidad no difieren mucho a cómo están las cosas ahora, solo que hemos cambiado nuestra perspectiva porque es hacia donde nos ha llevado nuestras decisiones. ― Sonrió el hombre comprendiendo a que se refería la rubia. ― Ahora eres la Hokage y lo estás haciendo bien.

Naruto: 10 Questions About Jiraiya, Answered | ScreenRant


― No soy la suficientemente buena, jamás estaré a la altura que mi abuelo o mi tío, ellos eran líderes natos. ― Farfulló la rubia antes de tomar el alcohol de un solo trago. ― Los ancianos no dejan de meterse y criticar todo lo que hago.

 

― Esos viejos no deberían de seguir ahí, nunca han sido muy justos y han hablado más por la reputación que por el beneficio de Konoha. No te frustres por ello, lo estás haciendo bien como Hokage, aunque no seas como el primero o el segundo Hokage estarían orgullosos de cómo lo estás haciendo. Dudo haya alguien más apropiado que tú para estar en el puesto. ― Respondió Jiraiya con preocupación de que su amiga pensará en dejar el cargo.

 

― Sabemos que entre tú y yo, tú eres más apto para este puesto pero no lo aceptaste. ― Afirmó Tsunade mientras observa a Jiraiya con el labio fruncido al escuchar la risa del hombre que se encogió de hombros.

 

― Tú lo ves así pero yo no. No estoy hecho para estar el día entero encerrado en una oficina firmando papeles. ― Comentó tomando un trago de su sake. ― Prefiero sentirme libre y seguir con mis libros.

 

― Sí, lo he notado aunque también, el que pudo haber sido un buen Hokage era Orochimaru, pero todos sabemos que su camino se torció demasiado. ― Divagó llevando el licor a sus labios.

 

― Sí… pudo haberlo sido pero ¿qué más da eso? ― Cuestionó en tono triste a nadie en particular.

 

― Siempre me he preguntado, ¿por qué nunca le confesaste lo que sentías por él? Posiblemente jamás se hubiera llevado más allá su búsqueda de jutsus. ― Tsunade se inclinó hacia delante para acercar su rostro al contrario.

 

―Tsunade… no es tan fácil. ― Se sonrojó el hombre mientras se retiraba un poco mientras sus ojos viajaron desde los ojos castaños de la mujer hasta el escote que ocultaban los enormes senos de la rubia consiguiendo que un hilo de sangre descendiera por su nariz.

 

― ¡EH! Si no quieres que te golpee, mírame a la cara. ― Advirtió con desprecio la Senju mientras regresaba a sentarse correctamente. ― Siempre he pensado que parte de que Orochimaru se obsesionara más y terminará traicionando Konoha tiene que ver contigo de alguna manera. ― Acusó mientras se cruzaba de brazos.

 

― ¿No crees qué eso ha sido bastante cruel y ofensivo? ― Preguntó Jiraiya que se había acabado de limpiar la sangre y puesto un pequeño tapón de papel improvisado con una servilleta.

 

― Por supuesto que no. ― Miró con molestia la rubia a su viejo amigo. ― Orochimaru siempre ha estado enamorado de ti, cualquiera que tuviera ojos podía verlo sin necesidad de que lo expresara con palabras. ― Pero eres un idiota y demasiado pervertido cómo para no haberlo notado. ― Espetó Tsunade. ― Aunque tal vez igual se hartó de tu comportamiento pervertido y por eso se fue.

 

― Eso me ha ofendido, Tsunade chan. ― Jiraiya se llevó una mano a su pecho simulando dolor por las duras palabras para luego, meditar un poco. ― Sé qué suelo ser algo distraído para estos temas pero sí que lo había notado. Podía ver los sentimientos en su mirada y fue el motivo que me empujó a dar un paso, solo que sucedió que me decidí cuando él decidió irse. Lo busqué, lo seguí hasta encontrarlo y detenerlo para pedirle que se quedara. Incluso, fui sincero con él sobre mis sentimientos pero él no escuchó razones y sintiéndome rechazado, quizás tampoco escuché demasiado por el dolor. ― Confesó para suspirar abatido. ― Esa vez… su mirada no reflejaba nada, como si fuera un cascarón vacío, no sé qué habrá pasado, siempre me he preguntado qué pasó para que las cosas terminarán así.

 

― ¿¡QUÉ!? ― Gritó Tsunade levantándose de la mesa abruptamente mientras su rostro mostraba enfado y en un movimiento rápido tomar al hombre por el chaleco, sin importar que este fuera más alto, y lo golpease lo suficientemente fuerte como para que Jiraiya saliera despedido a la calle rompiendo la ventana del establecimiento. ― ¿¡CÓMO CREES QUE IBA A ESTAR SI NO TE TOMASTE TIEMPO EN ESCUCHARLO!? ― Gritó antes de acercarse a su viejo compañero de equipo shinobi. ― Fuiste muy egoísta con él en ese entonces porque no necesitaba una confesión de último momento, ese día él solo quería una disculpa porque si se veía así es porque hiciste algo que le dolió lo suficiente. ― Habló cuando estaba al lado del hombre haciendo crujir sus nudillos. ― A veces me pregunto si solo hay humo en tu cabeza dura. Deberías… deberías haber hablado antes con él, escucharlo y disculparte por lo que fuera que le hayas ocasionado.

 

― Tsunade chan… no es buena idea que me sigas golpeando y no sé de qué me hablas. No hice nada para que se sintiera tan mal. ― Logró pronunciar el hombre de cabello blanco.

 

― Antes de que se marchara de Konoha… él me contó que te escuchó cuando estabas presumiendo con esos idiotas que tenías como amigos y dijiste que no te gustaba… Eso le rompió el corazón porque él pensaba que tenías algo, idiota. ― Reveló la rubia poniendo su mano derecha en su cadera derecha.

 

― ¡CÁLMATE! No he venido a pelear por viejos mal entendidos o errores que se cometieron en el pasado. ― Intentó apaciguar a la mujer que podría romperle todos los huesos del cuerpo de un solo golpe pero afortunadamente, en esta ocasión había resultado intacto. ― Las cosas no son como piensas, yo… no sabía que hubiera escuchado eso hasta tiempo después… cuando me marché a buscarlo a pesar de haber abandonado la villa y me disculpé por ello. Sé que no tenía derecho de haberlo negado y de admitir que era feliz con él.

 

― Realmente eres un idiota… ― Se lamentó la Hokage. ― ¿Qué creías que iba a pasar? No es como si fuera a perdonarte por hacer algo así después de mucho tiempo. ― Se cruzó de brazos mientras fruncía el ceño.

 

― Si lo sé. ― Admitió con tristeza el Sannin de los sapos. ― Pero yo sé que no fue eso únicamente lo que detonó la decisión de Orochimaru para querer marcharse y atacara Konoha… ― Agregó Jiraiya. ― Cuando lo busqué y pedí disculpas mientras le imploraba que regresara, él me dijo algo que no entendí y sigo sin comprender.

 

― ¿Qué te dijo para que no pudieras entenderlo? ― Inquirió la rubia más con curiosidad que con enojo.

 

― Me habló de algo que jamás podría sentir lo que él padeció, de que el daño causado había sido demasiado profundo. ― Jiraiya no apartó la mirada de la mujer, sabía que en el estado que estaba  podría volver a ser golpeado y no contar con tanta suerte. ― Por mucho que le pregunté nunca me contó que fue pero no quiso explicarme.

 

― Hombres… ― Bufó con hastío la rubia para comenzar ha alejarse. ― Vamos a otro lugar a beber, este ya perdió su encanto.

 

― Tan rápido el cambio de humor. ― No pudo evitar hacer la broma el hombre de cabello blanco. ― Pensé que te interesaba lo que contaba.

 

― No es cómo si yo pudiera interpretar el mensaje oculto en esas palabras pero está claro de que ocurrió algo o mejor dicho, le ocasionaste algo que fue aún peor que negaras que te gustaba. ― Rezongó Tsunade llevando una de sus manos a la cintura. ― Además, estos tiempos no son momentos para detenernos en pensar lo que haya podido ser eso. Pronto Akatsuki vendrá a Konoha en busca de Naruto.

 

― Quizás debamos ir a otro lugar, hay algo que quiero contarte sobre esa organización que busca a Naruto. ― Confesó el hombre con voz seria.

 

― Hablas de… ― Tsunade no pudo terminar cuando vio como Jiraiya hizo una señal antes de marcharse ambos de ese lugar para acabar llegando a un parque donde Jiraiya reveló a la Hokage sobre su última información de Akatsuki y su líder como la intención de visitar el País de la Lluvia mientras recordaron con pesar a los padres de Naruto Uzumaki.

 

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Naruto - Sasuke

    Había necesitado de este enfrentamiento para poder sentirse satisfecho, al igual que mostrar sus emociones y sentimientos en cada golp...